El mecanismo del odio (Por Guillermo Worman)

En el artículo ¨El aparato del odio fueguino¨ se presentó el sofisticado mecanismo de desinformación y propaganda que financia el gobierno provincial desde su propia estructura y con la activa participación de terceros financiado a través de contrataciones directas y escandalosas con fondos públicos. 

Es tan vulgar y grotesco el mecanismo que el portal www.guanacosur.com.ar dejó de funcionar el 17 de mayo, día de su última actualización. El sitio solo tiene un banner del gobierno fueguino y fue contratado por la Secretaria a cargo de Jorge Canals, en una maniobra que está siendo investigada por el procedimiento vergonzoso que utilizaron.  

Es tan fácil de cuestionar el mecanismo que Guanaco dejó de escupir noticias falsas luego de la publicación del modo de accionar y de la denuncia del Intendente riograndense Martín Pérez. 

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El sitio – ahora paralizado- forma parte de un entramado donde opera el portal Polosurtdf y las páginas anónimas dentro de la red social Facebook ElDerrape Noticias, Fueguinos  tdf, entre otras, con el soporte de cuentas falsas que hacen comentarios y comparten los contenidos del odio, siempre dentro del microclima Facebook. 

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Cuando esto empezó en 2020, las noticias falsas se compartían en los muros de las cuentas fantasmas y de un amplío grupo de militantes. Esto llego a incluir a la cuenta de Facebook que figura a nombre de una alta autoridad de la Policía Provincial.

Luego, la máquina siguió aprendiendo. De publicar en muros, pasó a compartir los contenidos en los grupos de compra venta que funcionan dentro de la propia red social con la idea de divulgar más el contenido.

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El mecanismo actúa en forma reiterada, diversificada y sistemática. Es un aparato que opera por repetición hasta el hartazgo, accionando para intentar instalar el mensaje falso como cierto. Utiliza la máxima de Goebbles , ¨Miente, miente, que algo quedará; cuanto más grande sea una mentira más gente la creerá”. 

Por esto mismo, el mecanismo del odio no tiene voceros visibles. Una constante es que todos y cada uno de los mensajes y publicaciones falsas son hechas desde sitios anónimos, a excepción del portal ultraoficialista Polosurtdf, gestionado por el asesor del gobierno, Leonardo Pérez Bustos. Aunque, en este sitio nunca hay notas firmadas cuando publican artículos en base a informaciones falsas. 

El ¨mecanismo¨ atacó a los intendentes Vuoto y Pérez. A los miembros del Tribunal de Cuentas y a la jueza del Superior Tribunal, María del Carmen Battaini. También al periodista Gabriel Ramonet y al dirigente sindical Luís Bechis. Usó mi nombre en numerosas publicaciones. 

Nunca publicó pruebas o documentación para explicar los ataques con noticias falsas. Se trata, básicamente, de un mecanismo de propaganda y no de información. No trabaja la razón de los lectores, sino que apuesta a instalar el odio como emoción. 

¿Cómo arman los guiones que publican? Básicamente, muestran la información adulterada. Por ejemplo, informan una contratación y la tergiversan para tratar de lograr el odio de quienes leen la publicación. 

Solo se trata de mentir y mentir, con la idea de que, después de tanta repetición, algo de tanta mentira quede flotando entre quienes navegan y leen la misma red social. 

¿A quiénes no ataca el Mecanismo?

Este mecanismo simple y efectivo, que usa publicaciones lineales y sencillas, se basa en que los lectores no tengan que elaborar su contenido. Es propaganda del odio pura, que apunta a los sentimientos y no a la razón de quienes leen. 

Y siempre la mentira se presenta usando una verdad a medias. Sin aportar pruebas, y detrás de una cuenta sin identificación. Sin nombre y notas que nunca tienen firma. 

Un país entero se convenció que los campos de extermino eran campos de trabajo, y que los secuestros enteros de familias eran relocalizaciones. Millones de norteamericanos seguían la caza de brujas contra actores e intelectuales norteamericanos por miedo a la amenaza comunista, que venía a quedarse con sus casas y apropiarse de sus hijos. 

 Y un amplio sector de la sociedad argentina creyó que ¨seguíamos ganando¨ en 1982 y que los ¨argentinos éramos derechos y humanos¨, en pleno 1979. 

En todos los casos, sistemas de propaganda basados en mentiras y promoviendo el odio y el miedo.

Siempre hay que tener presente que quien organiza este tipo de mecanismos buscan negar las atrocidades que cometen, inventando otras para distraer y llevar la atención hacia otro lugar lo más lejano posible. 

¿A quiénes no ataca este mecanismo, están detrás de todos estos sitios?

Es el delito del odio, financiado con recursos públicos que no van al sistema sanitario en medio de la mayor crisis que podamos recordar.