El secretario general de la UOM cuestionó el fallo que anuló las elecciones del gremio y dispuso una intervención por 180 días. En Ushuaia sostuvo que no hay fundamentos jurídicos y vinculó la medida con sectores empresarios y el Gobierno nacional.
El secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica de la República Argentina, Abel Furlán, rechazó la decisión de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo que anuló las elecciones nacionales del gremio y ordenó una intervención judicial por 180 días. El dirigente sindical sostuvo que la resolución “no es una decisión judicial” sino “una decisión política de un sector del empresariado que pretende elegir a los dirigentes que conduzcan a la UOM”.
Furlán se encontraba en Ushuaia para participar de la inauguración de una nueva clínica sindical cuando tomó conocimiento de la medida. En declaraciones a FM Ushuaia, afirmó que “las patronales pretenden corrernos a nosotros desde la conducción de la Unión Obrera Metalúrgica” y remarcó que fue elegido “por el 85% de los votos”.
El dirigente aseguró que no esperaban “que se iban a animar a tanto” porque, según expresó, “claramente lo que están interfiriendo es la vida democrática de nuestra organización”. En ese sentido, adelantó que junto a secretarios generales de todo el país analizarán “dar una respuesta contundente” frente a la intervención.
Durante la entrevista, Furlan vinculó el fallo con el posicionamiento político y sindical de la UOM frente a las políticas económicas del Gobierno nacional. “Hoy pareciera que castigan a la UOM por haber sido el gremio que más levantó la voz frente a estas injusticias, frente al salario de hambre, frente al cierre de empresas”, manifestó.
También cuestionó el escenario económico e industrial del país. “La Argentina no merece ser desindustrializada como lo están haciendo, no merece poner en riesgo su soberanía, no merece tener trabajadores en el mundo de la industria con salarios de hambre”, señaló. Además, sostuvo que durante la gestión de Javier Milei “cerró la empresa número 25.000” y que “más de 300.000 trabajadores se quedaron sin puestos de trabajo”.
Abel Furlan insistió en que “no hay ningún instrumento, ningún argumento jurídico que permita llegar a una instancia semejante” y consideró “inaceptable” que la Justicia avanzara con la intervención “sin resolver una cuestión de fondo. No hemos hecho absolutamente nada fuera del estatuto”, afirmó.
Tras conocerse la resolución judicial, distintas seccionales de la UOM convocaron a una movilización en la Ciudad de Buenos Aires en rechazo al fallo.






