El gremio docente sostuvo que la suspensión de actividades por cinco días obedece a deficiencias edilicias que continúan sin resolverse en distintos establecimientos. Además, rechazó la extensión del ciclo lectivo hasta el 23 de diciembre por haber sido decidida sin consulta previa.
Desde la Asociación del Magisterio de Enseñanza Técnica (AMET) cuestionaron la decisión del Gobierno provincial de postergar por cinco días el reinicio de las clases y sostuvieron que la medida responde a problemas de infraestructura escolar que persisten desde antes del receso invernal, más que a una extensión de las vacaciones.
El secretario general del sindicato, Juan Carrizo, aseguró en FM Ushuaia que "es más bien una suspensión de clases por cinco días por problemas edilicios, que es lo que veníamos sufriendo antes del receso incluso. Muchas escuelas tenían que suspender las actividades por problemas de calefacción, de agua y distintas problemáticas de infraestructura. Hoy se lo vendió como una extensión del receso de invierno con el objetivo de cargar la falta de gestión, la falta de trabajo que tiene el Ministerio de Educación en cuanto a infraestructura escolar, cargarlo sobre los docentes y venderle a la sociedad que estos días se pueden recuperar a fin de año".
Desde el gremio también cuestionaron la modificación del calendario escolar, que prevé finalizar las actividades el 23 de diciembre. Carrizo consideró que "es todo una cuestión de marketing más que de realidad", porque "ellos hablan de extender el fin del ciclo escolar del 18 al 23 de diciembre, pero no tienen en cuenta que el 19 y 20 son sábado y domingo. Entonces la realidad es totalmente diferente a lo que se plantea y se termina cargando sobre los docentes que ya habían organizado su año de trabajo, sus turnos médicos o lo que sea para los fines del ciclo escolar, y ahora nos modifican la fecha sin habernos consultado, sin haber puesto a consideración de nadie".
Durante los últimos días del receso, representantes de AMET recorrieron establecimientos educativos para verificar el avance de las reparaciones. Según Carrizo, "las tareas no se estaban llevando adelante o no todas las tareas necesarias que tenían que hacer para poder garantizar el normal desarrollo de las actividades". Añadió que "tuvieron que suspender las clases cinco días para tratar de llegar con las tareas. Lo más probable es que termine pasando lo que iba a pasar la semana pasada: no se va a llegar, no han aparecido los fondos necesarios y las obras más grandes no se van a hacer".
Entre las principales dificultades detectadas mencionó inconvenientes sanitarios, termotanques averiados, calderas con fallas y problemas en equipos de recirculación de aire en escuelas de Ushuaia y Río Grande. En ese sentido, señaló que el colegio Juana Azurduy requiere nuevos termotanques, la escuela Olga B. de Arko mantiene problemas en su sistema sanitario y el colegio Ernesto Sábato aún presenta sectores cuya habilitación genera incertidumbre.
Respecto de este último establecimiento, indicó que "vimos que había algo de trabajo, pero no sé si irán a habilitar de nuevo el gimnasio, la cocina, el comedor, que era lo que se necesitaba para que funcione normalmente el colegio. Lo estaremos evaluando entre mañana y pasado para ver si se llega, pero no somos optimistas de ninguna manera".
Carrizo sostuvo además que la situación responde a la ausencia de un programa de mantenimiento preventivo. "El Gobierno hoy no está trabajando en un plan de mantenimiento de edificios escolares. No se hace un mantenimiento programado; simplemente se trabaja sobre la emergencia: se rompe, se trata de arreglar o de poner en funcionamiento como sea y seguir. Esto es un mal que viene incrementándose y terminan con escuelas con chicos intoxicados, con docentes hospitalizados porque no están funcionando las cosas y lamentablemente el Ministerio esto lo sabe, pero está actuando a medias", afirmó.
Finalmente, remarcó que el sindicato continuará señalando las falencias del sistema educativo. "Nosotros tenemos una función como sindicato que es defender al docente, y si nuestro empleador, que es el Gobierno de la provincia, hace las cosas mal, tenemos que marcarlo y tratar de buscar la solución. Si hoy el docente está cobrando mal, tenemos que decirlo. Si hoy las escuelas están mal, tenemos que decirlo. Si el Ministerio toma decisiones apresuradas, sin consultarlas, obviamente lo vamos a decir. Otros hacen silencio, nosotros salimos a hablar", concluyó.





