El legislador impulsa una declaración de emergencia económica y laboral para Río Grande y Tolhuin, con alivio tributario, financiamiento bancario y redistribución de las inversiones del FAMP. Advirtió sobre la profundidad del deterioro productivo y reclamó acuerdos políticos antes de que la situación se agrave.
La magnitud de la crisis económica que afecta especialmente a Río Grande y Tolhuin llevó al legislador Federico Sciurano a presentar una iniciativa para declarar la emergencia económica y laboral en ambas ciudades. El proyecto reúne herramientas fiscales, financieras y de inversión pública orientadas a evitar nuevos cierres comerciales, sostener el empleo y contener las consecuencias de la contracción industrial.
“Río Grande está pasando, sin ninguna duda, un momento de quiebre por la situación económica del mercado interno”, expresó el parlamentario en FM Ushuaia, al describir un escenario marcado por la desaparición de más de 5.000 puestos de trabajo directos en las fábricas y sus consecuencias sobre las restantes actividades económicas.
Según explicó, el impacto de esa pérdida de empleo se multiplica sobre el comercio y los servicios, porque la reducción de ingresos familiares repercute inmediatamente en el consumo y compromete la continuidad de numerosos establecimientos.
“Eso ha puesto a Río Grande y a Tolhuin en un lugar de extrema vulnerabilidad, que obliga a que, más allá del discurso, tomemos algunas decisiones para tratar de ayudar”, manifestó.
Para fundamentar la necesidad de intervención estatal, Sciurano recordó las políticas de asistencia implementadas durante la pandemia, particularmente el programa Progreso, que permitió acompañar económicamente a empresas obligadas a mantener sus compromisos laborales y comerciales en medio de una fuerte paralización.
Menos impuestos para preservar la actividad
Una de las disposiciones de la propuesta establece beneficios tributarios provinciales para comercios que hayan sufrido una disminución comprobable de sus ventas, siempre que hayan conservado sus dotaciones de personal.
La reducción impositiva se aplicaría inicialmente durante seis meses, con la alternativa de renovarla por un período equivalente si persisten las condiciones que justifican la emergencia.
El legislador sostuvo que la medida debe interpretarse como una herramienta preventiva frente a un deterioro que, de profundizarse, también perjudicará las finanzas públicas.
“Lo que estamos debatiendo no es lo que el fisco no va a cobrar, sino lo que el fisco va a dejar de cobrar en los próximos meses si no hacemos algo”, explicó.
El segundo componente del proyecto asigna un papel central al Banco Tierra del Fuego, mediante instrumentos destinados a recuperar el movimiento comercial y aliviar las dificultades financieras de los sectores perjudicados.
Entre las alternativas mencionó promociones de compras en cuotas sin interés a través de las tarjetas de la entidad y mecanismos para atender situaciones de endeudamiento vinculadas con la caída de la actividad.
“El banco de la provincia tiene que aparecer en estos momentos”, afirmó Sciurano, quien consideró indispensable que la institución disponga de capacidad económica suficiente para responder ante circunstancias excepcionales.
Prioridad para las inversiones del FAMP
La iniciativa también incorpora un pedido dirigido a las autoridades nacionales para que los recursos del Fondo para la Ampliación de la Matriz Productiva Fueguina sean utilizados exclusivamente en proyectos de Río Grande y Tolhuin.
El legislador fundamentó esa propuesta en la gravedad de la situación que atraviesan ambas localidades y en el origen de los aportes que nutren al fondo, provenientes fundamentalmente de las empresas industriales instaladas en la zona norte de Tierra del Fuego.
“Si bien es verdad que Ushuaia está pasando una situación económica que no es buena, la situación que estamos viviendo en Río Grande y Tolhuin es terminal”, expresó.
Desde esa perspectiva, consideró necesario modificar las prioridades de asignación de los recursos disponibles para atender las necesidades de las comunidades más comprometidas por la pérdida de actividad y empleo.
“El FAMP es una herramienta económica poderosa para la situación que tenemos, que podría ayudar notoriamente a que Río Grande y Tolhuin tengan por lo menos un poco de oxígeno”, señaló.
Sciurano reconoció que estas medidas no constituyen una solución definitiva para las dificultades estructurales de la economía provincial, aunque sostuvo que permitirían reducir sus efectos inmediatos y generar mejores condiciones para atravesar la emergencia.
Necesidad de consensos legislativos
Además de las herramientas económicas, el parlamentario puso el acento en la responsabilidad de las distintas fuerzas políticas para alcanzar acuerdos que permitan avanzar con rapidez en el tratamiento de la iniciativa.
Admitió que el escenario preelectoral puede introducir diferencias y tensiones en la discusión parlamentaria, pero insistió en que la situación social y productiva requiere decisiones que trasciendan los intereses partidarios.
“Creo que es momento de ponernos un poco por encima de eso”, sostuvo, al convocar a los representantes políticos a trabajar sobre respuestas concretas para las ciudades afectadas.
El proyecto ingresará formalmente en la próxima sesión de la Legislatura y, según anticipó, probablemente será remitido a la Comisión de Economía, sin descartar la participación de otras comisiones durante su análisis.
Sciurano manifestó su disposición a incorporar propuestas de los diferentes bloques, siempre que contribuyan a mejorar el alcance de las medidas y permitan acelerar su implementación.
“Ojalá que podamos ponernos de acuerdo y generar las modificaciones que los distintos bloques puedan tener en cuenta para que sea una herramienta en breve tiempo y no que quede después en un debate mediático nada más”, concluyó.
La proximidad del receso de verano constituye, para el legislador, un factor adicional de urgencia. Consideró que una demora hasta el próximo período legislativo podría dejar sin efecto buena parte del propósito de la iniciativa, precisamente cuando los sectores comerciales y laborales necesitan respuestas para afrontar los próximos meses.






