Los trabajadores cambiarán los paros por reducciones de jornada, recorridas y asambleas en la semana. Exigen recomposición antes de septiembre y alertan sobre la pérdida salarial registrada desde 2023.
Trabajadores judiciales de Tierra del Fuego mantendrán esta semana su plan de lucha por la falta de una recomposición salarial y modificarán la modalidad de las protestas después de dos semanas con paros de 36 horas. Desde este martes realizarán reducciones de jornada, recorridas y asambleas, mientras esperan una respuesta que permita cerrar la discusión de agosto.
Federico Billone, referente de la Unión de Empleados de la Justicia de Nación, explicó en FM Ushuaia que el conflicto se profundizó luego de una semana en la que suspendieron las medidas para aguardar avances en las negociaciones.
Ante la falta de novedades retomaron las protestas y plantearon nuevamente el deterioro de los ingresos: “Esto viene de lo que está pasando durante el año, con dilaciones en las gestiones salariales, respuestas que no conforman y una pérdida salarial de este año de seis puntos por debajo de la inflación, con un arrastre de más de 25 puntos desde 2023”, sostuvo.
La situación actual se suma a un deterioro que el gremio ubica principalmente en 2023, cuando calculó una pérdida cercana a los 60 puntos. Durante los dos años siguientes lograron recuperar aproximadamente la mitad, aunque en 2026 los salarios volvieron a quedar rezagados frente a la evolución de los precios, pese al compromiso de evitar nuevas diferencias.
El reclamo excede la cuestión salarial. Entre los planteos aparecen el congelamiento durante 90 días de concursos y ascensos, las demoras en procesos pendientes y la posibilidad de modificaciones reglamentarias que podrían prolongar esos procedimientos. A ello se agrega el pedido gremial de mantener reuniones con la totalidad de los integrantes del Superior Tribunal de Justicia.
Aunque actualmente existe diálogo con la presidenta del cuerpo y con el secretario de Superintendencia, los trabajadores consideran necesaria una intervención institucional más amplia. Billone afirmó que “la defensa del Poder Judicial y de su independencia, y también la defensa de la dignidad salarial, se hace con los cinco ministros a la cabeza”, y vinculó esa participación con la necesidad de encontrar una salida al conflicto.
Otro punto de discusión es la composición de la masa salarial del Poder Judicial. Mientras buena parte de los empleados busca incrementos parciales que permitan acompañar la inflación, dentro del mismo presupuesto se incluyen las remuneraciones correspondientes a los cargos superiores, una diferencia que, según el gremio, condiciona las posibilidades de negociación.
Las conversaciones entre el Superior Tribunal y el Ejecutivo provincial fueron reactivadas y existe una propuesta pendiente de respuesta. Después de tres meses sin aumentos, Billone advirtió sobre la necesidad de alcanzar una definición inmediata: “Tiene que resolverse en estos próximos días, porque sería otro mes más sin recomposición y después sería muy difícil recuperarlo”, afirmó.
A partir de esta semana, el esquema de paros de 36 horas será reemplazado por reducciones de la jornada entre martes y viernes, junto con recorridas y asambleas en los distintos edificios. Si las negociaciones no prosperan, el gremio proyecta una movilización provincial hacia el Superior Tribunal, inicialmente prevista para el martes 25.
Las medidas afectan el funcionamiento habitual de la Justicia, aunque las urgencias continúan atendidas mediante guardias. Según el sindicato, numerosos trabajadores recuperan posteriormente tareas pendientes, incluso permaneciendo fuera de horario o regresando durante la tarde.
La evolución del conflicto quedará así condicionada a la respuesta sobre la propuesta salarial. El objetivo gremial es obtener una recomposición antes de finalizar agosto, sin incrementar el impacto sobre el servicio ni trasladar las tensiones a los propios trabajadores.






