Una denuncia federal amplió la investigación sobre posibles irregularidades en prestaciones médicas de PAMI en Río Grande, mientras se preparan nuevas auditorías sobre prácticas de neumología, urología y traumatología en distintos centros.
La investigación por presuntas irregularidades en prestaciones médicas facturadas a PAMI en Río Grande ingresó en una nueva etapa a partir de una presentación ante la Justicia Federal, acompañada por documentación y elementos probatorios. Paralelamente, los denunciantes anticiparon que impulsarán nuevas auditorías para revisar servicios brindados en diferentes establecimientos de la ciudad.
El doctor Carlos Mariño Camacho, médico gastroenterólogo y prestador de PAMI, confirmó en FM Ushuaia que la denuncia fue presentada el jueves ante la Justicia Federal de Río Grande junto al secretario Guillermo Aramburu.
La presentación incorporó los elementos que ya habían sido reunidos y sumó documentación vinculada con los casos analizados. “La denuncia se presentó con lo que habíamos hablado, con todas las pruebas de los hechos y se amplió un poco. Igualmente, en el transcurso de la semana estamos pidiendo nuevas actuaciones para el PAMI”, afirmó.
De acuerdo con lo explicado por el profesional, las actuaciones administrativas realizadas previamente cuentan con documentación y certificaciones de fiscalización sanitaria. Sobre esa base, anticipó que se solicitarán auditorías en áreas de neumología, urología y traumatología, además de controles sobre otros centros médicos. La intención, explicó, es reunir mayores elementos antes de avanzar con nuevas presentaciones judiciales.
Uno de los expedientes bajo análisis está relacionado con prestaciones de neumología. Mariño Camacho afirmó que encontraron pacientes a quienes se les habían generado alrededor de once órdenes electrónicas, aunque solamente una o dos prácticas habrían sido concretadas. “El resto se facturaba sin realizar los estudios”, señaló, y calculó que el valor involucrado podría ubicarse entre 800 mil y 850 mil pesos por paciente.
La revisión también alcanzaría determinadas prácticas urológicas que, según la documentación que se encuentra en proceso de recopilación, habrían sido facturadas pese a no haberse realizado. A esto se suman intervenciones quirúrgicas en las que se habrían incorporado módulos adicionales a la facturación, sin que estos se correspondieran con las prácticas efectuadas. El objetivo de las auditorías será establecer, en cada caso, qué prestaciones fueron realizadas y cuáles fueron facturadas.
Mariño Camacho insistió en que los controles solicitados no representan una imputación anticipada hacia profesionales o establecimientos. “Estamos pidiendo auditoría, no estamos haciendo acusaciones”, aclaró, y sostuvo que primero debe verificarse la documentación disponible y contrastarla con las prestaciones efectivamente realizadas para determinar si existieron responsabilidades.
El médico también cuestionó la falta de respuestas ante algunos planteos administrativos. Según indicó, fueron enviados correos electrónicos con solicitudes de actuación que no habrían recibido respuesta. “Estamos encontrando trabas. No estamos encontrando apertura de puertas para seguir con la investigación”, expresó, al describir las dificultades encontradas para profundizar las verificaciones.
Otro aspecto señalado está relacionado con la supuesta homologación de equipos empleados en determinadas prestaciones. Mariño Camacho planteó que se habría intentado justificar el uso de equipamiento diferente del requerido originalmente para una práctica y consideró necesario determinar si técnicamente y desde el punto de vista legal ambos procedimientos podían ser considerados equivalentes.
La investigación también contempla pedidos de revisión sobre contrataciones vinculadas con prótesis odontológicas y otras prestaciones, además de mecanismos administrativos y sistemas de facturación. El profesional señaló que algunas denuncias relacionadas con estas situaciones fueron iniciadas hace aproximadamente un año y medio y cuestionó que los prestadores involucrados continúen trabajando mientras se aguardan controles y respuestas.
Durante las próximas semanas continuará la recopilación de documentación y la presentación de nuevos pedidos de auditoría. Para Mariño Camacho, esos controles permitirán determinar con mayor precisión la dimensión de las situaciones denunciadas y eventualmente identificar nuevos casos. “Se van a encontrar con muchas sorpresas cuando salga una auditoría eficaz”.






