La iniciativa ingresó a la Legislatura provincial y propone quitarle al Poder Ejecutivo la mayoría automática en el Directorio. El planteo fue impulsado por un espacio ligado al SUTEF a pocos días de conocerse que la Fiscalía de Estado denunció penalmente a las autoridades de la obra social.
En un contexto de fuerte crisis prestacional en la Obra Social del Estado Fueguino (OSEF), el Frente Lila presentó ante la Legislatura un proyecto de ley para reformar la conducción del organismo, limitar la incidencia del Poder Ejecutivo y ampliar la participación de las y los afiliados en la toma de decisiones.
La propuesta, denominada “Ley de fortalecimiento de la autarquía, participación democrática e integridad institucional en la Obra Social del Estado Fueguino”, fue impulsada a través de las actuales vocales por el sector activo en la Caja de Previsión Social y en la propia OSEF. Según los fundamentos difundidos por ese espacio, el objetivo es devolverle a la obra social capacidad de autogestión y garantizar una incidencia real de trabajadoras y trabajadores estatales en la administración del sistema.
El proyecto se conoce en medio de un escenario delicado para la obra social, que alcanza a más de 55.000 afiliados y afiliadas, con recortes o demoras en prestaciones, dificultades para sostener tratamientos, problemas en la operatoria de farmacias, falta de servicios propios y una situación financiera condicionada por deudas de organismos estatales, según plantean las impulsoras.
Uno de los cambios centrales apunta a la integración del Directorio. La iniciativa elimina la figura del vicepresidente designado por el Poder Ejecutivo y propone una nueva composición con un presidente nombrado por el Gobierno provincial y dos vocales elegidos por voto directo: uno por el sector activo y otro por el sector pasivo. Desde el Frente Lila sostienen que ese esquema permitiría terminar con la mayoría automática del oficialismo dentro del organismo y equilibrar la representación de los afiliados.
Otro punto sensible del proyecto es el presupuestario. La iniciativa establece que el presupuesto de OSEF sea tratado y aprobado mediante una ley específica, separada del presupuesto general de la provincia, con la intención de evitar que los recursos de la obra social queden subordinados a decisiones fiscales del Poder Ejecutivo o del Ministerio de Economía.
También se propone fijar la transferencia automática de aportes y contribuciones dentro de un plazo de cinco días hábiles. En caso de incumplimiento por parte del Estado provincial, municipios o entes descentralizados, el texto prevé intereses automáticos y habilita al Directorio a iniciar acciones judiciales directas, sin necesidad de agotar instancias administrativas previas.
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La iniciativa suma además mecanismos de control institucional, entre ellos la publicación trimestral de la ejecución presupuestaria y de los contratos celebrados por la obra social, así como la realización de audiencias públicas anuales. A la vez, endurece las condiciones para una eventual intervención: plantea que cualquier medida de ese tipo deba contar con una mayoría agravada de dos tercios de la Legislatura y que se preserve la participación de los vocales electos a través de un Consejo Consultivo.
Pero el proyecto no irrumpe desde un actor ajeno a la historia reciente de OSEF. El Frente Lila responde políticamente al SUTEF, el sindicato docente conducido por Horacio Catena, un sector que tuvo representación directa en la conducción de la obra social en los últimos años a través de José María Martín, vocal por los pasivos, y Franco Tomasevich, vocal por los activos. En enero de 2024, Noticia de Tapa publicó que Martín solicitó a la presidenta Mariana Hruby la renovación de designaciones políticas dentro del organismo, en medio de la crisis financiera y prestacional que ya atravesaba la institución.
Ese antecedente se sumó luego a otras controversias. En abril de 2025, Tomasevich impulsó la designación de Julieta García, una persona allegada a su entorno, en la Coordinación Administrativa de OSEF, un cargo señalado como estratégico dentro de la estructura administrativa y comercial de la obra social. El ascenso había sido solicitado formalmente por el propio vocal y la decisión generó malestar interno en un momento de fuerte deterioro institucional.
También en abril de 2025, el dirigente sindical estuvo involucrado en un nuevo incremento de la planta política y con gestiones para obtener recategorizaciones y designaciones dentro del organismo.
Ese recorrido reciente agrega una dimensión política al proyecto ahora presentado. La propuesta pone el foco en la autarquía, el control y la representación democrática, pero al mismo tiempo vuelve a exponer la discusión sobre el papel que jugaron en la crisis actual los distintos sectores que integraron la conducción de la obra social, incluidos aquellos que hoy impulsan cambios institucionales.
Desde el Frente Lila reclamaron que la iniciativa sea tratada con urgencia en la Comisión N° 5 de la Legislatura. El planteo reabre así uno de los debates más sensibles de la agenda pública fueguina: quién debe conducir OSEF, con qué controles, bajo qué reglas de financiamiento y con qué nivel de responsabilidad política frente al deterioro del sistema de salud de las y los trabajadores estatales.






