Los empleados desplazados del puerto de Ushuaia ratificaron que mantendrán las medidas contra la intervención nacional. Valeria Barría cuestionó el silencio de cámaras empresariales y Finnova y aseguró que tampoco se sienten respaldados por ATE.
Los trabajadores desplazados del puerto de Ushuaia mantendrán el plan de lucha contra la intervención nacional y anticiparon que continuarán con las acciones de visibilización, aun frente al inicio de una nueva temporada turística y pese a la falta de acompañamiento tanto en sectores empresarios como en el ámbito sindical.
La trabajadora portuaria y delegada de ATE Valeria Barría explicó en FM Ushuaia que el objetivo continúa siendo lograr el cese de la intervención. Al precisar el alcance de la estrategia, remarcó: “Nuestra visibilización tiene que seguir vigente y fuerte. Hemos trabajado mucho para que el tema esté en la agenda de todos los medios, de los políticos y de la sociedad”.
La continuidad de las protestas aparece como la definición central de los trabajadores que permanecen fuera del organismo. Barría fue categórica al respecto: “Vamos a manifestarnos y seguir con el plan de lucha para seguir manifestándonos contra la intervención”, y fundamentó esa decisión “teniendo en cuenta que no vinieron a mejorar absolutamente nada, y esto sigue igual que el día 1”.
En paralelo, los trabajadores intentaron ampliar el reclamo hacia otros sectores vinculados con la actividad portuaria. La semana pasada convocaron a las cámaras de Comercio y Turismo y a la Fundación Finnova para buscar una posición conjunta, aunque hasta ahora no obtuvieron respuestas. Según Barría, la propuesta tenía “una premisa válida y justa que es que trabajemos todos en conjunto para pedir el cese de la intervención”, pero “hasta el día de hoy no hemos tenido ningún tipo de comunicación con ninguno de los representantes de las Cámaras ni de Finnova para brindar un acercamiento con los trabajadores”.
La delegada interpretó esa ausencia de respuesta como una señal negativa. “Básicamente creo que hay desinterés de charlar con los trabajadores y buscar una salida en común”, expresó. Incluso indicó que transmitió personalmente la iniciativa al presidente de la Cámara de Comercio local, Daniel González, quien le manifestó que sería evaluada en comisión directiva: “Hasta el día de hoy no tenemos ningún tipo de respuesta, ni positiva ni negativa, creo que es más que negativa el silencio que ellos siguen manteniendo”.
Barría aclaró además que la convocatoria no pretendía establecer una tregua para garantizar la temporada turística, sino sumar actores al reclamo. La intención, explicó, es “unir a todos los representantes para que tomen medidas de acción directa”, diferenciando ese planteo de cualquier compromiso de suspender las protestas mientras continúe la intervención.
El otro foco de cuestionamientos estuvo dirigido hacia ATE, sindicato al que pertenece Barría y donde ejerce representación gremial. La trabajadora sostuvo que fue excluida de encuentros vinculados con la situación portuaria y señaló: “En mi caso personal hubo una manifestación explícita de excluirme de cualquier tipo de reunión, ya sea en Ushuaia o de una reunión que se iba a llevar en Río Grande”.
Ante esa situación, confirmó que realizó “un pedido de información a la dirigencia, al señor (Carlos) Córdoba, para que me diga los motivos de no poder participar en una reunión a donde se van a tratar o se trataron temas tan sensibles como es la intervención del puerto”.
La dirigente también cuestionó la evolución de la posición sindical desde el comienzo del conflicto: “ATE primero mostró una postura de acompañamiento para los trabajadores, que después al correr del tiempo se ha ido diluyendo”. Entre sus objeciones mencionó “la no presentación de los fueros gremiales” y afirmó que desconoce las razones por las cuales esa acción no se concretó.
Barría planteó que la situación llegó al punto de “normalizar esta situación de intervención con los trabajadores afuera, que es totalmente descabellado que un sindicato normalice este tipo de situaciones”. Consultada directamente sobre el respaldo recibido, respondió a título personal: “Creo que el gremio no nos ha defendido como corresponde, hubo una etapa que desaparecieron y ahora vuelven a aparecer”.
Pese a ese escenario, insistió en que la defensa excede la situación laboral de los desplazados. “No lo defendemos solamente por una lucha de trabajadores, lo defendemos al puerto por la importancia que tiene para nuestra provincia”, sostuvo finalmente Valeria Barría, y amplió la convocatoria: “Tanto actores gremiales, políticos, futuros candidatos, representantes de las cámaras y la sociedad en conjunto tenemos que salir a defender nuestro puerto”.





