Noticia de Tapa

03/10/2026

EL RETORNO DE LOS GIGANTES

Cómo las ballenas reconquistan las aguas de Ushuaia

Jun 26, 2025 | Ambiente

La bióloga Natalia Dellabianca explicó el aumento de avistamientos de mamíferos marinos cerca de la ciudad, vinculado a la recuperación poblacional y cambios en sus hábitos alimenticios.

En los últimos años, los ushuaienses han sido testigos de un fenómeno que décadas atrás era casi impensado: ballenas y otros mamíferos marinos navegando a escasos metros de la costa, cerca de la ciudad. Natalia Dellabianca, bióloga e investigadora del CADIC-CONICET, analizó en FM Ushuaia este regreso como parte de un proceso de recuperación histórica. "Antes había, y de hecho mucho antes, incluso cuando estaban los pueblos originarios de Almanza, también entraban más", señaló. Sin embargo, la caza comercial diezmó sus poblaciones a nivel global: "Una de las hipótesis más fuertes es que, a partir del cese de la caza de ballenas, lentamente las poblaciones empezaron a recuperarse".

Este resurgimiento no sólo implica mayor cantidad de ejemplares, sino también cambios en su distribución. "Se cree que muchas de las ballenas pueden estar colonizando nuevos lugares para ir a alimentarse o reproducirse, o como en el caso del canal, que lo que se cree es que están recuperando viejas zonas, en este caso de alimentación", explicó Dellabianca. 

Entre las especies más avistadas destacan las ballenas jorobadas, cuya presencia se ha vuelto constante: "Hace alrededor de 10 años, un poquito más, que nosotros empezamos a ver más ballenas y que se empiezan a venir". Además, muchas de ellas son recurrentes: "Las identificamos a nivel individual, también sabemos que muchas vuelven otras temporadas a la zona".

Pero no son las únicas. La ballena Sei, reconocible por su aleta dorsal prominente, también ha ampliado su radio de acción. "La veíamos más en la zona del canal, un poco más hacia el este, la zona de Cabo San Pío, y en los últimos años empezamos a verla también, en determinados meses, bien cerca de la ciudad de Ushuaia" explicó la científica. Incluso en áreas protegidas como Lapataia, su presencia se ha registrado ocasionalmente.

Con este incremento de avistamientos, aumenta también la interacción con navegantes, kayakistas y embarcaciones deportivas. Frente a esto, Dellabianca enfatiza pautas de observación responsable. "Lo que hay que hacer es, en cualquiera de los casos, no acercarse a menos de 100 metros" consideró. La aproximación debe ser lenta y a velocidad reducida: "Cuando uno la avista, ya empezar a reducir la velocidad y esa aproximación hacerla no más de cuatro nudos". El riesgo no solo radica en alterar su comportamiento, sino en subestimar su atención. Según explicó, "a veces nos confiamos en que el animal se va a dar cuenta de nuestra presencia y, en algunos casos, puede ser que sí y, en otros, no, porque el animal, a lo mejor, está comiendo".

Señales como buceos prolongados, cambios de rumbo bruscos o golpes de cola indican estrés. "Si nos acercamos y vemos que empieza a hacer muchas de estas conductas, lo ideal es alejarse", advirtió a continuación. El respeto a estas pautas, concluye, es clave para que Ushuaia siga siendo testigo de este renacer natural, donde los gigantes del mar recuperan, lentamente, su lugar.

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