La instalación de la nueva central de Ushuaia avanza junto con las obras de gas, agua y distribución eléctrica. La ministra Castillo dijo que se mantiene como objetivo 2027, aunque los plazos dependerán del financiamiento y trabajos complementarios previstos.
La construcción de la nueva usina de Ushuaia ingresó en una etapa de trabajos simultáneos que incluye el movimiento definitivo del equipamiento hacia el sector de obra, la ejecución de bases de hormigón y la planificación de tres intervenciones complementarias indispensables: el nuevo gasoducto, la provisión de agua y la vinculación eléctrica con el sistema existente. Mientras se mantiene como referencia su puesta en funcionamiento durante 2027, el cronograma será revisado con la empresa china responsable de financiar la totalidad del proyecto.
La ministra de Energía de Tierra del Fuego, Gabriela Castillo, explicó en FM Ushuaia que, después de la llegada y descarga de los equipos, comenzó una fase administrativa y operativa previa al montaje: “Luego de la descarga viene todo el proceso de desconsolidación, de pasar de este predio fiscal transitorio al espacio de obra”. El terreno fue dividido para permitir ambas actividades y una parte funciona actualmente como depósito fiscal provisorio bajo control aduanero.
En paralelo, ya comenzaron los trabajos civiles. Castillo precisó que se avanzó en el hormigonado y preparación de materiales, aunque todavía resta una porción considerable de esa tarea: “Seguimos haciendo, todavía hay mucho hormigón por hacer en adelante”.
A ese movimiento se sumará la llegada de representantes de la firma china para revisar con Terra Ignis y el Gobierno provincial el cronograma, los frentes simultáneos y el ritmo de ejecución previsto tras la finalización de la veda invernal.
La central, sin embargo, no podrá operar únicamente con la instalación de los equipos ya desembarcados. El proyecto necesita tres obras adicionales que deberán desarrollarse coordinadamente. Una de ellas es la ampliación de la infraestructura de gas. Sobre ese punto, la ministra indicó que ya existe factibilidad y se trabaja en la documentación técnica: “Estamos en el trabajo con Camuzzi, tenemos la factibilidad de gas pero presentando el proyecto ejecutivo”, explicó, para luego precisar que el objetivo es obtener la habilitación que permita comenzar “el loop de gasoducto hasta la nueva usina”.
Otra intervención estará vinculada con el abastecimiento de agua requerido por el ciclo combinado. “Falta una tercera obra que es la del troncal de agua que va desde el río Olivia hacia arriba”, puntualizó Castillo al enumerar los componentes del proyecto. La explicación está relacionada con la tecnología de la nueva central: “El ciclo combinado requiere tomar agua” y “esta optimización del proceso que utiliza vapor necesita agua”, por lo que también deberá incorporarse el bombeo correspondiente.
El tercer frente será eléctrico y tendrá una dimensión que excederá la simple conexión entre la central nueva y la actual. El esquema previsto modificará parte de la arquitectura de generación y distribución de Ushuaia. “Tendremos una nueva usina y la usina actual será el backup, pero el nodo de distribución va a estar en la puerta de la usina”, describió la funcionaria. Esto obligará a definir nuevas líneas hacia diferentes sectores de la ciudad, además de aumentar transformadores y capacidad de distribución.
Castillo remarcó que el proyecto debe ser entendido dentro de una reorganización más amplia: “Siempre hablamos de la usina, pero también es una reconfiguración del sistema de distribución eléctrica para poder mejorar”.
La emergencia energética, recordó, no involucra únicamente la capacidad de generar electricidad, sino también la distribución y “cómo llegamos a los vecinos o las condiciones e instalaciones seguras, el alumbrado”, dentro de un sistema con distintos componentes que atraviesan dificultades.
Mientras se construye la nueva infraestructura, la Provincia deberá sostener la generación existente. Allí aparece otro punto crítico: los trabajos de mantenimiento integral de las máquinas actuales. Ya se completó el overhaul de uno de los equipos Solar, pero todavía restan tres unidades de esa marca y la Rolls-Royce.
Para esta última, Siemens había ofrecido inicialmente dos alternativas: 15 de octubre o abril de 2027. La posibilidad de esperar hasta abril fue descartada debido al estado de la máquina. “Si es un equipo que tiene que producir 26 megas y hoy entrega 12 o 13 y está inestable, esperar abril del año que viene es una angustia importante”, explicó Castillo.
La primera planificación apuntó entonces a octubre, aunque sacar esa unidad del sistema hubiera significado perder aproximadamente un tercio de la generación disponible y aplicar un complejo esquema de restricciones.
El Gobierno llegó incluso a elaborar una programación detallada de eventuales interrupciones. “Planificamos hasta el último corte, qué institución había en cada zona, a quién íbamos a perjudicar, todo esto estaba planificado”, señaló la ministra.
Los equipos instalados en el predio de Vialidad podían aportar cinco megavatios, pero todavía quedaba un déficit que habría obligado a distribuir el impacto entre actividad industrial y consumo domiciliario.
Finalmente, Siemens modificó el calendario y confirmó la llegada de su personal entre el 5 y el 7 de enero. “Podemos asegurar que no va a ser en octubre y que va a ser en los primeros días de enero, pasadas las fiestas”, afirmó Castillo.
La nueva fecha presenta el desafío de coincidir con la temporada turística, pero reduce otras cargas del sistema por el receso escolar, las vacaciones de algunas industrias y la menor demanda de alumbrado público durante los días más largos del verano.
Respecto del cronograma de la nueva central, la Provincia mantiene por ahora la referencia de 2027, aunque la precisión dependerá de la evolución conjunta de todos los trabajos. “Por ahora seguimos manteniendo la fecha, pero va a ajustarse en función de cómo vengan las obras complementarias y cómo tengamos esta solvencia de inversión de la empresa china”, anticipó Castillo.
La próxima revisión será determinante para establecer un calendario más preciso. La ministra señaló que deberán analizarse la cantidad de trabajadores disponibles, los frentes que puedan ejecutarse simultáneamente y el flujo mensual de recursos. “Hay que recordar que toda la inversión la hace la empresa china”, destacó.
Ese financiamiento comprende no solamente la central, sino también las intervenciones asociadas, que serán ejecutadas por firmas locales: “Todas las obras las hacen empresas locales, pero contratadas y financiadas por la empresa china. No solo la obra de la planta, sino también todas las complementarias” concluyó la ministra Gabriela Castillo.






