Un equipo de científicos argentinos, a bordo del buque Falkor Too, monitorea en vivo la biodiversidad marina a miles de metros de profundidad. La transmisión, que superó en audiencia a programas de televisión, despierta fascinación masiva y revaloriza el rol de la ciencia nacional.
En aguas del Atlántico Sur, frente a la ciudad de Mar del Plata, un submarino robótico desciende hacia las profundidades abisales, transmitiendo en tiempo real imágenes de un mundo hasta ahora casi desconocido. La campaña, liderada por investigadores argentinos en colaboración con el Schmidt Ocean Institute de Estados Unidos, se convirtió en un fenómeno inesperado: más de 18.000 usuarios siguieron simultáneamente la transmisión, superando a canales de televisión y redes mainstream.
Gustavo Lovrich, investigador principal del CADIC-CONICET y doctor en Biología, explicó en FM Ushuaia el alcance del proyecto: "El grupo de trabajo que está a bordo hizo tres campañas entre 2011 y 2015 en el cañón de Mar del Plata. Son pioneros en Argentina en explorar el mar profundo, que comienza a partir de los 200 metros, donde no llega la luz y las condiciones son extremas". El submarino utilizado, del tamaño de un automóvil y equipado con cámaras de alta resolución, puede operar hasta 5.000 metros de profundidad, resistiendo presiones equivalentes a 500 atmósferas.
La iniciativa combina investigación de vanguardia y divulgación científica sin precedentes. "Lo que se ve en pantalla es la cocina de la ciencia: 24 investigadores, 21 de ellos argentinos, turnándose para analizar y debatir lo que aparece. La gente hace preguntas en vivo, desde lo técnico hasta lo más curioso", detalló Lovrich. La interacción capturó la atención masiva, con picos de audiencia que quintuplicaron a radios emblemáticas y rivalizaron con shows de TV.
Entre los hallazgos destacados está la presencia de centollas a 2.576 metros de profundidad, especies adaptadas a aguas gélidas y estables. "El agua a esa profundidad tiene 3°C y conecta fauna desde Groenlandia hasta la Antártida. Es un ambiente inexplorado: solo conocemos el 0,001% del mar profundo", subrayó el biólogo. Las imágenes, disponibles en YouTube, muestran desde corales hasta calamares gigantes y estrellas de mar nunca antes documentadas en la región.
El proyecto, impulsado por el CONICET, también reactivó debates sobre la inversión en ciencia. Lovrich destacó: "La gente lo tomó como propio. No hay trolls atacando esto porque es naturaleza pura. Es un cachito para celebrar: la ciencia argentina sirve, y esto lo demuestra".
Las muestras recolectadas quedarán en el país, bajo custodia del CONICET, garantizando soberanía sobre los recursos genéticos.
Mientras el Falkor Too continúa su ruta hacia Uruguay y otras zonas del Mar Argentino, la campaña dejó una lección clara: la sociedad valora el conocimiento cuando se lo muestra sin filtros. "Es como mirar un Mundial -reflexiona Gustavo Lovrich-. La gente quiere saber qué hay en ese abismo, y ahora lo estamos descubriendo juntos".






