Julio Lovece presentó su investigación sobre el histórico remolcador varado en el canal Beagle y advirtió sobre el deterioro de una embarcación convertida en ícono de Ushuaia y parte de su identidad cultural.
La historia del Saint Christopher, el remolcador que desde hace décadas forma parte del paisaje de la bahía de Ushuaia, quedó reunida en un nuevo libro que busca recuperar su recorrido y, al mismo tiempo, llamar la atención sobre su deterioro.
Julio Lovece, ex funcionario de Turismo provincial y municipal, presentó en FM Ushuaia su investigación “De la guerra a la memoria, la verdadera historia del Saint Christopher”, un trabajo que comenzó durante sus años como guía de turismo y que profundizó después de su jubilación.
“Es la satisfacción, pero además yo diría que lo grato de todo esto es cumplir con un objetivo, que es difundir la historia de este barco”, explicó Lovece durante la entrevista.
La preocupación por el estado actual de la embarcación atraviesa el proyecto desde su origen: “Este era el principal objetivo, y de hecho, comienzo en el prólogo preguntándome por qué no lo hicimos antes, porque en realidad el barco está colapsando, la popa ya está prácticamente destruida”.
Para el autor, la relevancia del Saint Christopher excede su condición de embarcación histórica. Lo definió como un elemento integrado al paisaje y a la identidad local: “Creo que ícono es la palabra más adecuada. Y es un barco que además genera identidad, sentido de pertenencia, forma parte de un paisaje, yo diría que histórico y cultural”.
La investigación reconstruye una trayectoria que comenzó durante la Segunda Guerra Mundial. Lovece explicó que el barco fue construido en Maine, y que estos remolcadores fueron concebidos para asistir en alta mar a embarcaciones de guerra dañadas. “Fueron diseñados para el rescate”, señaló, y precisó que el buque en particular fue construido en madera debido, entre otros factores, a que el acero estaba reservado para la industria bélica.
Su llegada a Tierra del Fuego estuvo vinculada posteriormente con las tareas de rescate del Monte Cervantes. Lovece repasó que el remolcador fue adquirido en Europa y trasladado hasta Ushuaia alrededor de 1950, para participar en las operaciones vinculadas al intento de reflotamiento del transatlántico hundido en 1930.
El trabajo también reconstruye la etapa bélica del buque, una de las etapas menos conocidas de su trayectoria. “Ahí ya entramos en una nebulosa que fue un poco el objetivo mío, tratar de desentrañar esa etapa del barco de la que conocemos poco”, sostuvo Lovece, quien reconoció que todavía existen vacíos documentales y planteó que futuras investigaciones podrían completarlos.
La investigación demandó archivos de Estados Unidos e Inglaterra y comenzó a tomar forma definitiva cuando el material reunido alcanzó un volumen importante. “Cuando empecé a armar la carpeta, me encontré con como 70 hojas. Entonces ahí dije ‘tengo tanto material’, de hecho no incluida la información, ‘esto tiene que plasmarse en un libro’”, relató.
El resultado ya está a la venta en distintos puntos de Ushuaia. Lovece, además, donó la documentación recopilada al Museo del Fin del Mundo para que pueda ser consultada por quienes quieran profundizar la historia del barco.
Mientras el libro recupera el pasado del Saint Christopher, su autor mantiene abierta la preocupación por su futuro. “Ojalá en algún momento tengamos a alguien con la sensibilidad de hacer algo por el barco”, anheló, frente al riesgo de que la embarcación termine colapsando y la ciudad pierda uno de los elementos más reconocibles de su paisaje.






