El presidente del Centro de Excombatientes de Ushuaia cuestionó con dureza la iniciativa de un veterano de guerra y sostuvo que aceptar una soberanía compartida implicaría “la rendición incondicional” sobre las Islas Malvinas.
El presidente del Centro de Excombatientes de Malvinas de Ushuaia, Juan Carlos Parodi, expresó un fuerte rechazo a la propuesta de soberanía compartida entre Argentina, el Reino Unido y los habitantes de las Islas Malvinas planteada por el veterano Alejandro Diego durante una exposición en la Universidad de Manchester, en Inglaterra.
En diálogo con FM Ushuaia, Parodi explicó por qué desde la institución emitieron un comunicado para manifestar su postura: “Repudio absoluto. La verdad que yo, a mí particularmente, no logro entender qué hay en la cabeza de un veterano de guerra para que haga semejante burrada”.
El referente de los excombatientes ushuaienses remarcó además que “lamentablemente no es el único” y vinculó esas posiciones con sectores de la dirigencia política nacional. “Tenemos también diputados, funcionarios nacionales que piensan más o menos parecido”, señaló.
Consultado sobre el impacto que genera que este tipo de planteos provengan de un excombatiente, Parodi fue categórico. “Peor todavía, peor. Para nosotros es una traición a la causa, directamente, sin ningún tipo de duda”, afirmó. En ese sentido, consideró que estas posturas son “una demostración clara también de cómo va avanzando lo que se conoce como el poder blando” y agregó que “va penetrando en la cabeza de los argentinos”.
Durante la entrevista, rechazó cualquier posibilidad de reconocer un derecho de autodeterminación a los habitantes de las islas. “Ellos podrán decidir después que el Reino Unido se retire, retire su administración, si ellos se quieren quedar a vivir ahí como argentinos”, indicó. No obstante, aclaró que “la autodeterminación es algo inaceptable porque no son un pueblo autóctono, es un pueblo implantado, está re claro en las resoluciones de las Naciones Unidas”.
Parodi sostuvo además que avanzar en una provincia autónoma o en un esquema de soberanía compartida implicaría “una rendición definitiva”. “Primero la soberanía, pongamos las cosas en su lugar y después resolvemos lo demás”, expresó.
Finalmente, insistió en que “aceptar eso es aceptar la rendición incondicional” y concluyó: “Es inaceptable claudicar absolutamente sobre la propiedad de las islas, que son nuestras. Punto”.






