El economista Juan Pablo Deluca advirtió sobre el aumento de las deudas impagas, el avance de los créditos por plataformas financieras y el deterioro del empleo como factores que profundizan la vulnerabilidad económica en Tierra del Fuego.
El crecimiento de la morosidad en los hogares argentinos también se refleja en Tierra del Fuego y, según el economista Juan Pablo Deluca, responde a un escenario en el que el deterioro del empleo y la pérdida de ingresos empujan a las familias a financiar gastos cotidianos con créditos que luego no logran cancelar. En ese contexto, advirtió que el fenómeno afecta especialmente a los jóvenes y está vinculado al fuerte avance de las plataformas financieras.
Durante una entrevista con FM Ushuaia, el especialista explicó: “Estamos hablando de familias argentinas, fueguinas, que no lograron pagar las deudas que tomaron. Estamos hablando de créditos tanto bancarios como en las plataformas”. A partir de los últimos datos del Banco Central, precisó que “uno de cada 10 familias argentinas tiene deudas sin pagar, una deuda de más de 90 días”.
Para Deluca, el problema no radica en un mayor consumo financiado, sino en el cambio del destino de esos préstamos. “No estamos hablando de que las familias estén tomando más decisión de endeudamiento”, sostuvo, sino que “estamos hablando de un endeudamiento chiquito que crece exponencialmente como una bola de nieve, un endeudamiento que pasó ahora a financiar gastos corrientes, comunes, como la comida y los servicios”. En ese marco, remarcó que “Tierra del Fuego tampoco es la excepción”.
Al describir la realidad provincial, vinculó el incremento de la mora con la pérdida de puestos laborales. “Acá tenemos el grave problema de la pérdida de empleo. En particular en Río Grande la cantidad de empleos formales estimados que se perdieron en los últimos dos años y medio son alrededor de 10.000”, indicó.
Luego agregó que “este año solamente 3.000, pero estamos hablando de una pérdida de 5.000 desde diciembre de 2023”, en referencia al empleo industrial, y afirmó que ese sector “va en descenso, es una caída libre de los puestos industriales directos”.
El economista también señaló un cambio en el perfil del endeudamiento. “Antes cuando hablábamos de crédito estábamos hablando de un préstamo personal, o de un refinanciamiento de tarjeta de crédito, todo vía bancaria. En este caso, la gran morosidad aparece en las plataformas”, afirmó. Mencionó entre ellas a Ualá, Mercado Pago, Lemmon y aplicaciones vinculadas al trabajo como Pedidos Ya! y Uber, al tiempo que aseguró que “en estas plataformas la morosidad crece al 34% de la cartera”.
Uno de los datos que más preocupación le genera es el impacto sobre los jóvenes. “La mitad de los jóvenes que pidieron un préstamo a través de estas plataformas no lograron pagar lo que pidieron”, afirmó.
Además, sostuvo que Tierra del Fuego encabeza los registros patagónicos de endeudamiento y consideró que “no es un problema de administración financiera personal”, sino de “un problema del modelo económico”.
Sobre las condiciones de esos créditos, advirtió que “las tasas que están cobrando las plataformas simplemente parecen estar hechas para caer en la morosidad, porque son alrededor del 600% anual”.
Por eso recomendó conversar el tema dentro de las familias, ya que “si la mitad de nuestros jóvenes está teniendo una deuda y no puede llegar a pagar con estas plataformas, hay que conversarlo”.
Finalmente, describió las consecuencias sociales del sobreendeudamiento. Explicó que muchas personas esconden el problema por vergüenza, dejan de responder llamados o de abrir las aplicaciones, mientras la deuda continúa creciendo.
A eso sumó prácticas de cobranza agresivas y recordó que esta situación coincide con un mercado laboral deteriorado: “dos de cada diez jóvenes están buscando trabajo”, un escenario que, según concluyó, exige una respuesta de toda la sociedad.






