El ex funcionario de Turismo sostuvo que cualquier decisión sobre los terrenos costeros debe surgir de una planificación consensuada entre municipio, provincia, Armada y comunidad. Reclamó respaldo institucional a la postura municipal y advirtió sobre las consecuencias futuras.
El especialista en turismo y ex secretario de Ushuaia en la materia, Julio Lovece, cuestionó la decisión del Gobierno nacional de avanzar con la subasta de terrenos ubicados en Bahía Golondrina y en el sector de la Planta Orión sin una planificación previa junto a las autoridades locales. Durante una entrevista en FM Ushuaia, sostuvo que el debate no debe centrarse en la potestad jurídica de la Nación para vender esas tierras, sino en la necesidad de respetar el ordenamiento urbano y los intereses de la comunidad fueguina.
“Estoy simplemente sumando un poco de pensamiento, no soy un experto ni tampoco voy a dar a entender que mi palabra tiene que ser considerada como la más idónea o apropiada, pero a mí particularmente esta decisión del Gobierno Nacional me hace muchísimo ruido”, afirmó.
En el mismo sentido, remarcó: “Creo que lo que no está en discusión es la parte jurídica. Ahora, lo que creo que no tiene derecho es a ignorar la planificación de una ciudad. Podrá vender las tierras pero no tiene que ignorar que esas tierras están dentro de un ejido urbano”.
Lovece consideró que no hay que discutir si Nación puede o no vender esas tierras “sino si puede hacerlo ignorando previamente toda planificación, la concertación de la comunidad, porque las consecuencias de lo que se construye allí después las vamos a pagar todos los vecinos. Pueden ser beneficiosas como pueden ser altamente dañinas”.

En ese marco expresó su respaldo al planteo del Municipio de Ushuaia: “Coincido y apoyo un poco la postura del municipio porque considero que el municipio tiene que formar parte de una negociación que tiene que ser previa. No puedo vender y después planificar. Primero planificamos y esa planificación no puede ser considerada en un escritorio en Buenos Aires. Esa planificación tiene que ser una concertación donde pueda opinar la provincia, la Armada, el municipio, los actores locales”.
También recordó que se trata de espacios de alto valor estratégico y patrimonial: “No estamos hablando de cualquier cosa, estamos hablando de un enorme terreno que está sobre la costa de Ushuaia, dentro del cual se encuentra un bien histórico muy importante para nosotros y de otro sector que está dentro de una base naval”.
Consultado sobre la posición que deberían adoptar las autoridades fueguinas, sostuvo que el municipio y la provincia cuentan con herramientas para hacer valer su participación. “Ustedes pueden vender la tierra, pero ojo, quien compra ahí va a necesitarnos a nosotros, va a necesitar al municipio y va a necesitar a la provincia”, señaló.
Asimismo cuestionó la falta de acompañamiento político a la postura municipal. Consideró que en este caso “todos los legisladores deben estar apoyando al municipio. Y los representantes nacionales también. No admito ese doble discurso ni esa negociación. Están aceptando medidas que claramente pueden ir en perjuicio de nuestra ciudad o nuestra provincia. Si no están defendiendo los intereses de la provincia, parece que están defendiendo los intereses de un presidente de la Nación. Me parece totalmente repudiable”.
Respecto del destino que podrían tener esas tierras, indicó que cualquier proyecto debe responder a las necesidades locales. Afirmó que no se opondría a “un centro antártico”, aunque aclaró que también debe contemplarse la demanda habitacional, la preservación de la costa y la protección del patrimonio histórico. “Pensaría en cualquier lugar que preserve la costa, que sea pública, que sea un lugar apto para que la gente encuentre allí lo que quiera buscar en un día de sol, para observar el mar, para caminar”, expresó al respecto.
Finalmente, advirtió que incluso las inversiones turísticas deben subordinarse al interés general: “Determinadas inversiones en el turismo no pueden desoír ni ir en contra de los intereses de los vecinos. Nunca se puede desoír la voluntad de los vecinos que están representados a través del municipio. Yo adhiero a todas las inquietudes que tienen los funcionarios municipales y los apoyo en esta cruzada”.
Julio Lovece cerró con una definición categórica sobre la iniciativa nacional: “A mí me parece una verdadera locura lo que se está haciendo y obviamente no estoy para nada de acuerdo”.






