La consejera superior por el claustro estudiantil alertó sobre el impacto del congelamiento presupuestario, la pérdida de docentes y el riesgo de cierre de carreras, subrayando el rol estratégico de la universidad pública para la juventud fueguina.
En el marco de las recientes movilizaciones en defensa de la educación pública, Luna Azcurra, consejera superior por el claustro estudiantil y estudiante de la Licenciatura en Sociología de la Universidad Nacional de Tierra del Fuego (UNTdF), expuso la crítica situación que atraviesa la institución.
En diálogo con FM Ushuaia, Azcurra detalló que la universidad arrastra desde 2023 un presupuesto reconducido, es decir, el asignado en 2022, lo que la sitúa muy por debajo de la inflación.
Esta asfixia financiera ya ha provocado el cierre de sedes fuera del campus central, la reconversión de aulas en oficinas y la pérdida de espacios de socialización para albergar trabajadores.
Azcurra explicó que la crisis escaló este año con la fuga de plantel docente y no docente, cuyos salarios “ya no son competitivos, obligándolos a multiplicar trabajos”. A esto se suma una emergencia edilicia y el recorte en becas estudiantiles.
Para la consejera, la universidad pública representa “el ascenso social” y, en el caso fueguino, “un eje geopolítico estratégico” al ofrecer carreras únicas como la Maestría en Estudios Antárticos.
Subrayó que para la gran mayoría de los estudiantes locales, “acceder a una educación superior fuera de la provincia es económicamente inviable” debido a los costos de mudanza y sustento.
Azcurra manifestó que el veto presidencial a la Ley de Financiamiento “incrementa la incertidumbre”, advirtiendo que el horizonte futuro de la juventud fueguina depende casi exclusivamente de la supervivencia de la UNTdF y la UTN en la provincia.






