El Gobierno provincial valoró el cambio anunciado por Javier Milei respecto de Malvinas, aunque recordó decisiones nacionales que favorecieron al Reino Unido y reclamó participación fueguina en cualquier definición sobre la Base Naval Integrada.
El Gobierno de Tierra del Fuego interpretó los anuncios del presidente Javier Milei sobre Malvinas y la Base Naval Integrada de Ushuaia como un cambio significativo respecto de la política desarrollada por la administración nacional desde 2023, aunque planteó reparos sobre sus alcances, recordó decisiones que consideró contrarias a la defensa de la soberanía y reclamó que la Provincia participe de cualquier definición vinculada con infraestructura estratégica en su territorio.
El secretario de Malvinas, Asuntos Antárticos y Relaciones Internacionales de Tierra del Fuego, Andrés Dachary, sostuvo en FM Ushuaia que “indudablemente estamos ante un viraje de casi 180 grados de lo que habían sido las acciones llevadas adelante por la administración de Milei dentro de las Malvinas”, porque, según evaluó, “venimos de un sinnúmero de actos contrarios a la defensa de nuestra soberanía”.
Frente a las distintas interpretaciones políticas del anuncio presidencial, eligió valorar inicialmente la decisión: “Prefiero tratar de ser optimista al respecto y celebrar que se ha cumplido la ley y que se ha tomado parte de la agenda que exigíamos desde la propia provincia de Malvinas, como es la provincia de Tierra del Fuego”.
Esa valoración, sin embargo, aparece atravesada por fuertes cuestionamientos a la política seguida hasta ahora. Dachary mencionó la extensión territorial británica, la visita del primer ministro y el acuerdo entre la ex canciller Diana Mondino y su par del Reino Unido, además de la explotación pesquera y los proyectos petroleros.
Bajo ese escenario, consideró insuficiente limitar la respuesta argentina a la legislación interna: “Creo que también se puede ser mucho más ambicioso en distintas cuestiones”, y propuso “repensar la estrategia en organismos multilaterales, volver a la Asamblea General y al Comité de Descolonización”.
El funcionario puso especial énfasis en la explotación hidrocarburífera proyectada alrededor de las islas, al considerar que podría modificar sustancialmente las condiciones del conflicto. “Es fundamental que tengamos una política seria ante Malvinas, porque de proseguir este avance y sobre todo empezar el saqueo del petróleo en Malvinas, ahí vamos a tener prácticamente un punto de no retorno”, advirtió, vinculando ese riesgo con la riqueza que podría generar la actividad para la economía isleña.
Para Dachary, uno de los problemas históricos ha sido la falta de continuidad de la estrategia argentina desde la recuperación democrática: “Según el presidente que hemos tenido de turno ha elegido que la estrategia sea o facilitar o complicar la situación del Reino Unido”. La particularidad que observa ahora es que ambas posiciones aparecieron dentro de una misma gestión, ya que “hasta ayer Argentina ha elegido facilitar las cosas del Reino Unido, literalmente”.
Al enumerar esas contradicciones, recordó “la autodeterminación, con la visita de Cameron diciendo que tienen todo el derecho de hacerlo, con el acuerdo entre Mondino y Lammy, con no objetar la explotación de pesca hasta el día de hoy”, y sumó el reciente arribo de un buque británico a Ushuaia.
También cuestionó la presentación de la Base Naval Integrada como una novedad: “Es un proyecto que ya tiene varios años, y de hecho está iniciado, avanza a un ritmo lentísimo, porque fue la administración de Milei quien lo desfinanció”.
Pese a esos antecedentes, el secretario dejó abierta una expectativa favorable si el anuncio implica efectivamente una modificación sostenida de la política nacional: “Si a partir de hoy se va a pretender hacer las cosas bien, bienvenido sea”.
En esa línea, recordó acciones impulsadas desde Tierra del Fuego contra empresas vinculadas con la explotación petrolera y remarcó que la cuestión Malvinas exige “una gimnasia permanente y en tiempo real”, debido a la transformación constante de las amenazas y los intereses involucrados.
Respecto de la Base Naval Integrada, Dachary diferenció expresamente ese concepto de una eventual instalación conjunta con fuerzas extranjeras: “Cuando dice Base Naval Integrada, integrada implica que incluye a las tres ramas de las fuerzas armadas: Ejército, Fuerza Aérea y Armada. Ya decir ‘combinada’ implica que tiene una fuerza de un segundo país”.
Consideró además “clave que la Argentina tenga infraestructura” para responder a los desafíos del Atlántico Sur y al papel estratégico creciente del estrecho de Magallanes y el cabo de Hornos.
El principal planteo político de la Provincia está dirigido, no obstante, al proceso mediante el cual se adoptan esas decisiones. Dachary fue enfático al señalar que “nuestra provincia no puede estar excluida de estas decisiones. No podemos enterarnos por una cadena nacional qué decide el presidente en nuestra provincia”, y agregó que “es un punto clave” que el Gobierno nacional debe aclarar.
Finalmente, señaló contradicciones entre el objetivo declarado de fortalecer la defensa y otras medidas adoptadas por Nación: “Este gobierno que habla de reforzar las capacidades militares, bajó el presupuesto de Defensa”, mientras que “la venta indiscriminada de cualquier cosa para mejorar una ecuación económica está muy lejos de una lógica de reforzar las capacidades de Defensa en nuestro sistema”.
Aun así, destacó que varios anuncios recogen reclamos sostenidos desde Tierra del Fuego y concluyó que, si efectivamente se implementan, “por supuesto que va a tener un peso”, particularmente frente al avance británico sobre los recursos naturales del Atlántico Sur.






