El presidente de la cámara empresaria de la ciudad manifestó que la gestión debe estar en manos de la Provincia, aunque priorizó que se mantenga la actividad de los cruceros, independientemente de si la administración es local o de intervención.
La Cámara de Turismo de Ushuaia adoptó una postura definida respecto a la intervención federal del puerto local, sosteniendo que naturalmente la administración debe seguir siendo provincial, aunque prioriza la continuidad operativa por encima de cualquier debate sobre su administración.
En diálogo con FM Ushuaia, su presidente, Patricio Cornejo, afirmó que la entidad no se pronunciará abiertamente sobre si la gestión debe recaer en la Dirección Provincial de Puertos (DPP) o en los interventores nacionales, siempre que se garanticen los servicios. “Nuestra posición es que nosotros necesitamos y gestionamos, trabajamos y demás para que el puerto esté operativo y que las condiciones para nuestros clientes, que son los clientes de Tierra del Fuego y de Ushuaia, puedan seguir viniendo, operando y tengan las garantías del caso”, sostuvo.
No obstante, reconoció claramente que “todos, absolutamente todos, desde el primero al último, queremos que vuelva el puerto a la provincia”, no obstante insistir en que la prioridad para el sector que representa es la operatividad de la estación portuaria, independientemente de quién administre.
Al ser consultado sobre si la Cámara toma una posición pública con respecto a la intervención, Cornejo reafirmó lo expresado: “Lo único que a nosotros nos interesa y en lo que nos vamos a meter es en eso”.
Explicó que, según la normativa de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPyN), ante ciertas falencias un puerto puede perder su habilitación, pero que por interés público esa sanción puede levantarse durante una intervención. “El puerto estaba operativo, lo inhabilitaron y como es de interés público, porque, realmente, sin este puerto Tierra del Fuego no anda ni un día, lo intervienen”, detalló.
Sin embargo, cuestionada la justificación de la intervención si no hay inversión nacional comprometida, Cornejo reveló las explicaciones recibidas. “La explicación que ellos dan es que en sí, por todas las inspecciones, revisiones, auditorías, etc., que vienen dando, el puerto tiene sus riesgos de infraestructura y demás, que de hecho, eso lo conocemos todos”, indicó.
Agregó que, según los interventores, “lo inhabilitan, lo intervienen y a partir de ahora van a planificar y programar las mejoras, las obras, las operaciones, etc.”.
Respecto al financiamiento de las obras, el dirigente aclaró: “¿Nación va a poner plata en esto, de sus fondos? Eso, puedo decir, no lo respondieron. Lo que dijeron es ‘tenemos que ver los flujos del puerto para hacer la reinversión con los flujos del puerto’”. Repreguntado sobre si la Cámara no considera relevante quién administra el puerto, Cornejo reiteró: “Mientras que el puerto opere y se logre que continúe operando y que opere cada vez mejor, en ese sentido la Cámara no va a tomar partido. No tiene una postura hoy”.
Cornejo defendió su enfoque de neutralidad, pese a que el sector sí ha tomado posturas públicas en otros temas: “Hoy la Cámara no tiene una posición respecto si lo administra la DPP o los interventores de Nación. Nosotros lo que estamos haciendo es hablar con ambos (…) después, a partir de ahí, nosotros trabajaremos para que el puerto continúe operando”.
Reconoció, no obstante, que la preferencia general es provincial: “Por supuesto que todos queremos que el puerto vuelva a la provincia. Ahora, de ahí a tomar una posición... una cuestión es gestión y otra cuestión es una postura política” definió.
El presidente de la Cámara sí expresó preocupación por el momento elegido para la intervención y por la capacidad operativa del equipo designado. “Permitime estar preocupado y dudar de dónde viene la cosa si lo están interviniendo un 20 de enero, en plena temporada”, afirmó, revelando que preguntó directamente al interventor y que este argumentó razones de plazos administrativos.
Sobre la gestión diaria, confirmó que recae en un empleado portuario que responde a un funcionario de Buenos Aires, lo que genera interrogantes sobre la idoneidad y solvencia en la operación del principal puerto turístico del país y puerta de entrada al continente antártico.
“La cuestión de estos tironeos entre dos administraciones públicas es algo que no podemos y que creo que no nos compete dirimir a nosotros”, se desligó Patricio Cornejo, reafirmando el criterio pragmático que guía la postura empresarial, aun cuando esto pueda interpretarse como una desconexión del debate más amplio sobre la soberanía provincial sobre sus recursos y su infraestructura crítica.





