La puesta llegará este sábado con una historia de raíz medieval narrada íntegramente mediante recursos corporales, musicales y visuales. El espectáculo combina pasajes románticos, situaciones dramáticas y una mirada sobre problemáticas contemporáneas.
Komorebi subirá a escena este sábado 15 a las 21 en el Teatro Hain, con una propuesta que elimina los diálogos como herramienta narrativa y construye su historia a partir de las acciones de los intérpretes, la iluminación, el vestuario, la música y los sonidos.
Eduardo Bonafede, a cargo de la dramaturgia, dirección y puesta en escena, explicó en FM Ushuaia que el título surge de un término japonés que define el efecto producido por los rayos solares al atravesar las hojas de los árboles. Sobre la elección, precisó: “No había una palabra que sintetizara el efecto que yo quería en el contexto de la obra. En español no existe una palabra concreta. Así que de ahí viene el nombre”.
La producción parte de una antigua leyenda medieval que también sirvió de inspiración para “La fuente de la doncella”, película dirigida por Ingmar Bergman. A partir de esa referencia, Bonafede recuperó algunos componentes del relato original y realizó diferentes modificaciones para construir una historia situada en una aldea medieval.
El punto de partida es una tradición que los habitantes repiten anualmente: una joven resulta elegida para trasladar flores y velas hasta el santuario de la Virgen de los Milagros. Acompañada por una criada, debe cruzar un bosque en el que se encuentra con varios hombres, circunstancia que desencadena los principales acontecimientos de una trama desarrollada entre ese espacio y la vivienda familiar.
Uno de los rasgos distintivos de Komorebi es precisamente la decisión de contar todo lo que sucede sin recurrir a la palabra. La interpretación corporal, los gestos y las expresiones adquieren así un papel central, en permanente relación con los demás componentes escénicos. Bonafede detalló que “los actores trabajan en cuanto a sus acciones y se enganchan mucho con todo lo que tiene que ver con los sonidos, con la música, con las miradas, con toda la parte visual, estética”.
Durante el desarrollo también aparecen canciones y bailes, dentro de una sucesión de atmósferas diferentes. La obra transita desde momentos de carácter romántico hasta episodios más crudos y, de acuerdo con su director, establece además conexiones con situaciones vigentes, entre ellas el abuso hacia las mujeres.
Las localidades pueden reservarse y adquirirse al 2901-510891. La entrada individual tiene un valor de 25 mil pesos, mientras que la promoción para dos personas cuesta 40 mil pesos y la correspondiente a tres, 50 mil pesos. La función está prevista para este sábado 15 a las 21, con una duración estimada de una hora y veinte minutos.
El proceso de preparación exigió un trabajo específico sobre los distintos recursos que confluyen en el escenario, especialmente ante el desafío de lograr que el público pueda seguir y comprender la historia sin la utilización de diálogos. Al referirse a ese carácter particular de la producción, Bonafede expresó: “Nos gustaría que la gente vea la obra, porque es una obra distinta. Realmente no se ha hecho nada acá que sea sin palabras”.






