El ministro de Economía de Tierra del Fuego, Francisco Devita, confirmó una fuerte reducción en los aportes del Gobierno Nacional para el subsidio del gas envasado, lo que ha incrementado los costos para la provincia en la prestación del servicio.
El ministro de Economía de Tierra del Fuego, Francisco Devita, brindó detalles sobre los elevados costos que implica garantizar el suministro de gas envasado a aquellas áreas de la provincia que no cuentan con acceso a la red de gas natural. Según lo informado por Devita, el subsidio al gas envasado representa una considerable carga financiera para el Gobierno Provincial, debido a la fuerte reducción de los aportes efectuados por el Ejecutivo Nacional.

“En septiembre del año pasado, la Nación aportaba el 50 por ciento del valor del gas envasado. Actualmente, esa contribución ha disminuido a solo entre un 10 y un 15 por ciento,” explicó Devita. El precio del kilogramo de gas envasado es de $1.441 pesos, de los cuales la Nación únicamente aporta $199 pesos, mientras que el usuario solo paga $10 pesos por kilo y el resto es cubierto por el Gobierno Provincial.
Devita subrayó que este subsidio implica un desembolso mensual de $3.600 millones de pesos para la provincia, una cifra exorbitante si se compara esta inversión con la obra del Hospital Regional Ushuaia, cuyo costo estimado es de $7 mil millones de pesos. “Debe multiplicarse el costo por kilo ($1.441) por los 450 kilos que cada usuario recibe como subsidio durante la época invernal, y esto a su vez por los 6.700 usuarios beneficiarios. El resultado es un gasto mensual inmenso,” observó Devita.
El funcionario también comentó que, en las gestiones realizadas ante la Nación, el Gobierno fueguino puso de manifiesto iniciativas como el programa de subsidios “Llegó el Gas”, el cual incluye proyectos en la Margen Sur que están siendo financiados parcialmente con fondos nacionales, también sujetos a recortes. "Estamos trabajando para finalizar esas obras de una vez," puntualizó Devita.
En cuanto a los nuevos criterios de segmentación, Devita explicó que se han implementado con el objetivo de asegurar que los subsidios lleguen a quienes realmente los necesitan. “Tenemos en cuenta el nivel de ingresos y verificamos que no sean casas de fin de semana ni barrios de mejor conformación económica, como Ushuaia Chica o Costa Susana. A veces esto genera descontento, pero con los recursos disponibles, debemos tomar decisiones prudentes,” indicó el ministro.
Finalmente, Devita destacó la necesidad de seguir perfeccionando la segmentación del subsidio, posiblemente a través de entrevistas personales con los usuarios, para asegurarse de que el apoyo llegue a las personas que realmente lo requieren. “Muchas personas no pueden pagar $1.441 pesos por kilo, y debemos asegurarnos de que la ayuda se distribuya adecuadamente,” concluyó.





