Con pocas nevadas durante gran parte del invierno, Cerro Castor logró superar la concurrencia del año pasado. El turismo brasileño y los equipos internacionales sostuvieron la actividad, mientras las últimas precipitaciones mejoraron las perspectivas para septiembre.
Cerro Castor atraviesa una temporada invernal con resultados favorables en cantidad de esquiadores, pese a que la falta de nevadas condicionó buena parte del invierno. La concurrencia se mantiene por encima de los niveles del año pasado y las precipitaciones recientes permitieron mejorar las pistas de cara a las últimas semanas de actividad.
El balance se apoya principalmente en el número de personas que utilizan el centro invernal y no necesariamente en sus resultados económicos. Ricardo Peretto, gerente general de Cerro Castor, señaló en FM Ushuaia que la mayor afluencia estuvo acompañada por una importante presencia de turistas extranjeros, particularmente brasileños, favorecidos por la conexión aérea directa entre San Pablo y Ushuaia.
La escasez de nieve obligó a intensificar las tareas de mantenimiento para garantizar la operación de las pistas. Al evaluar el desarrollo del invierno, Peretto afirmó que “ha sido una temporada en la que no hubo mucha precipitación de nieve, pero con lo poco que ha nevado hemos hecho un muy buen trabajo para preparar las pistas y mantenerlas. Respecto de la cantidad de personas estamos muy bien y, a nivel turístico, estamos por arriba del año pasado”.
Ese incremento de visitantes, sin embargo, no puede trasladarse directamente a la ecuación económica. El aumento de los costos afecta de manera diferente a los prestadores y la rentabilidad depende de múltiples variables. Por esa razón, Cerro Castor toma la cantidad de esquiadores como referencia para comparar temporadas, en un invierno en el que el mercado internacional compensó una posible retracción del turismo argentino.
Dentro de ese escenario, la conectividad con Brasil resultó determinante. Los vuelos desde San Pablo facilitaron la llegada de un público que distribuye sus consumos entre diferentes actividades y servicios de Ushuaia. Peretto remarcó que “hay un derrame muy importante y siempre es mayor que el consumo que hay en Cerro Castor, porque se utilizan hotelería, gastronomía, transportes y otros servicios. Sobre todo el público brasileño quiere venir a conocer el destino y combina actividades turísticas con el esquí”.
A la actividad turística se agregó durante agosto la presencia de delegaciones deportivas extranjeras. Equipos y atletas de primer nivel encontraron en Ushuaia condiciones para realizar entrenamientos y participar de competencias con puntuación internacional, compartiendo las pistas con quienes llegaron al destino por vacaciones.
El panorama comenzará a modificarse durante septiembre, principalmente por la finalización de las vacaciones en Brasil y una menor frecuencia de los vuelos directos. A esa situación se suma que otros centros invernales argentinos recibieron nevadas significativas recientemente y podrían atraer una parte del público. Cerro Castor, de todos modos, suele conservar condiciones favorables para esquiar cuando se aproxima la primavera.
La recuperación del centro de montaña Martial amplió, además, las alternativas disponibles en Ushuaia. Lejos de interpretarlo como un competidor, Peretto valoró su reapertura y sostuvo que “lo pensamos como un aliado y creemos que entre los dos podemos potenciar a Ushuaia como destino de esquí a nivel nacional e internacional”, a partir de propuestas capaces de atender perfiles diferentes de visitantes.
Con las principales competencias deportivas ya realizadas, la programación continuará con actividades de menor dimensión en la base y tendrá nuevamente al Snowpool entre las propuestas previstas para el cierre. Cerro Castor mantiene como fecha tentativa de finalización el 4 de octubre, condicionada a que la nieve y el clima permitan sostener abiertas las pistas hasta entonces.





