La ex gobernadora y abogada analizó la disputa entre el Superior Tribunal de Justicia y el Consejo de la Magistratura, cuestionó la falta de fundamentos en el proceso y advirtió sobre las consecuencias de escalada entre organismos.
La ex gobernadora y abogada Fabiana Ríos consideró que el conflicto entre el Superior Tribunal de Justicia y el Consejo de la Magistratura expone un problema de fondo sobre el vínculo entre los organismos que intervienen en la selección y designación de magistrados, y advirtió que la situación “es extremadamente conflictiva”.
Ríos, en FM Ushuaia, sostuvo que “no es la primera vez que el Consejo de la Magistratura reivindica que no sólo puede proponer sino que su proposición debe ser admitida en un proceso que es complejo, por otro poder o por otro organismo con carácter vinculante”, y recordó que durante su gestión como gobernadora atravesó una controversia similar vinculada con la designación de jueces.
En ese sentido, explicó que “una cosa es proponer y otra cosa es designar, una cosa es seleccionar y otra es designar”, y planteó que el debate central pasa por determinar “cuál es el vínculo entre una acción y la otra”. Según indicó, la discusión consiste en establecer “si esa vinculación tiene que ver con obediencia o tiene que ver con control recíproco”.
Al analizar la acordada del Superior Tribunal que rechazó la candidatura impulsada por el Consejo, señaló que el máximo órgano judicial “señala que entre las postulantes que llegan a la última instancia hay una diferencia sustancial en relación a la experiencia y a la idoneidad”. Además, destacó la referencia realizada al artículo 706 inciso B del Código Civil, que establece que los procesos de familia deben ser resueltos por jueces especializados en la materia.
“La especialidad, como tal, no la da el haber litigado en el fuero, sino el haber estudiado en particular cuestiones vinculadas al derecho de familia”, afirmó. También consideró que el Superior Tribunal “le pide al Consejo de la Magistratura mayores detalles” sobre la decisión adoptada.
Ríos cuestionó el carácter reservado de la sesión en la que el Consejo resolvió ratificar su postura y emplazar al Superior Tribunal a concretar la designación en un plazo de cinco días. “Si esta situación es extraordinaria y la ley 8, de manera ordinaria, dice que las sesiones son reservadas, por qué si ante un hecho extraordinario, extraordinariamente no decidieron que fueran públicas”, planteó.
Asimismo, remarcó que “en el acta no figura fundamentación alguna para el sostenimiento de la decisión del Consejo”, y consideró que “las explicaciones deben ser dadas para que quien tiene la responsabilidad de designar pueda evaluar con mayor detalle las valoraciones efectuadas por los responsables de la propuesta”.
Consultada sobre la posibilidad de que el Superior Tribunal mantenga su postura, respondió: “Yo creo que el Superior dio una directiva que no fue respondida y por lo tanto no debiera cambiar la posición”. En esa línea, afirmó que el Superior planteó una objeción “y esa objeción no fue respondida”.
La ex mandataria provincial advirtió además que la legislación vigente no prevé una salida clara para este tipo de situaciones. “No está determinada en la ley qué pasa si el Superior no designa. Porque nunca pasó”, señaló.
Finalmente, resumió el escenario actual como una ruptura del diálogo institucional. “El Superior Tribunal antes de designar, rechaza la designación y pide mayor especificidad de datos. Eso no sucedió. Pero si eso no sucede y lo que vuelve es una orden, es como que son dos instituciones que no están dialogando, sino que se están tirando con acordadas” concluyó en su análisis Fabiana Ríos.






