El abogado afirmó que la convocatoria ya produjo efectos legales y que no existen mecanismos para revertirla. Sostuvo que la definición final quedará en manos de la jueza electoral y alertó sobre tensiones entre fuerzas políticas.
La iniciativa legislativa que intenta dejar sin efecto la ley de convocatoria a la reforma constitucional reavivó la discusión sobre los alcances jurídicos del proceso electoral ya iniciado y las atribuciones de los poderes del Estado en ese contexto.
Al respecto, el abogado riograndense Francisco Giménez planteó que la derogación carece de viabilidad legal. “Estoy casi convencido de que es imposible derogar una ley que ya cumplió sus efectos. El proceso preconstituyente ya está en marcha y la ley está cumplida”, afirmó en FM Ushuaia.
Según explicó, la norma en cuestión ya desplegó todas sus consecuencias jurídicas. “La ley declara la necesidad de la reforma y fija un plazo al gobernador para convocar a elecciones. Ese llamado ya se hizo mediante decreto y además hay un fallo firme que así lo establece”, detalló.
En esa línea, sostuvo que no existen herramientas institucionales para revertir lo actuado. “Jurídicamente no se puede derogar una ley que ya se cumplió. No tiene competencia ni la Legislatura ni el Poder Ejecutivo para dar marcha atrás al proceso electoral”, remarcó.
Giménez indicó que el escenario ingresa ahora en una instancia distinta. “A partir de ahora entra en competencia la jueza electoral, que es la que debe definir todo el cronograma y resolver la validez o no de estas situaciones”, señaló.
Asimismo, subrayó el rol central del Poder Judicial en esta etapa. “La jueza electoral es la única soberana en un proceso electoral para definir si esta ley afecta o no la convocatoria. No hay competencia originaria del Superior Tribunal de Justicia en esta instancia”, sostuvo.
El letrado advirtió sobre posibles contradicciones entre los actores políticos. “Puede darse una contradicción insalvable: partidos que votan la derogación pero al mismo tiempo cumplen el cronograma electoral presentando candidatos”, expresó.
También describió escenarios posibles derivados de esa situación. “Podría pasar que algunos partidos participen del proceso electoral y otros no, lo que generaría una situación inédita, que no se ha dado en ningún lugar del mundo democrático”, afirmó.
En cuanto al momento de la discusión legislativa, fue crítico. “La Legislatura se durmió. Esta ley la deberían haber sancionado antes de que el gobernador convocara a elecciones. Ahí sí estaban a tiempo”, indicó.
Finalmente, reiteró el eje de su planteo. “Una ley se puede derogar cuando está vigente o pendiente de ejecución, pero no cuando ya cumplió su objeto. No podemos volver el tiempo atrás”, concluyó, aunque reconoció que “hay argumentos sólidos de quienes sostienen que una ley puede derogar otra”, anticipando una probable judicialización del conflicto.






