ATE realizó ayer un corte temporario sobre la ruta N°3, en la salida de Ushuaia, en reclamo por urgente recomposición salarial, tras rechazar la propuesta del gobierno. Varios sectores cuestionaron la drástica medida, que causó perjuicio en el tránsito.
La protesta impulsada por la Asociación de Trabajadores del Estado se concretó durante la mañana del jueves en un tramo de la Ruta 3, bajo jurisdicción nacional.
El corte, de carácter intermitente, se mantuvo activo durante varias horas y provocó demoras en la circulación de trabajadores, transportistas y vehículos particulares, tal como se informó desde FM Ushuaia.
La acción gremial se dio tras la última reunión paritaria en la que el Ejecutivo ofreció un aumento del 2%, considerado “irrisorio” por la conducción sindical.
El reclamo se centró en exigir una recomposición salarial que supere los índices inflacionarios acumulados. Sin embargo, el modo de protesta elegido volvió a generar controversia. Vecinos, choferes y referentes del transporte manifestaron su disconformidad ante una medida que interrumpió la circulación en una ruta clave para el abastecimiento y el traslado de personas entre ciudades.
El hecho de que la protesta se haya realizado fuera del ejido urbano abre la posibilidad de intervención por parte de fuerzas federales. Desde sectores vinculados al orden público se recordó que el protocolo de actuación ante cortes en rutas nacionales podría ser activado en caso de persistencia. Asimismo, se planteó que el uso de este tipo de medidas representa una tensión innecesaria en el marco de una negociación aún abierta.
El malestar se expresó también en redes sociales y medios de comunicación, donde numerosos usuarios cuestionaron que un reclamo de estatales termine afectando a trabajadores del sector privado, estudiantes y familias que no tienen relación directa con el conflicto. Se reiteró además la falta de representatividad de este tipo de acciones, que son decididas por un grupo reducido sin consulta previa a las bases.
La protesta ocurre pocos días después de las elecciones nacionales, en las que el gremio había expresado públicamente su respaldo a las listas del oficialismo provincial. Esto generó críticas sobre la coherencia del accionar sindical, al pasar en pocos días del apoyo electoral al enfrentamiento en la calle.
En paralelo, sectores de la dirigencia política remarcaron que existen canales institucionales para expresar los desacuerdos, como las audiencias, los pedidos formales de reapertura de paritarias o la intervención del Ministerio de Trabajo. También se recordó que existen antecedentes judiciales por cortes similares realizados por el mismo gremio en años anteriores.
El conflicto continúa abierto y no se descartan nuevas medidas en los próximos días. Mientras tanto, el debate sobre los límites y formas de la protesta gremial vuelve a instalarse en la agenda pública, con posiciones divididas entre el derecho a reclamar y el respeto al conjunto de la sociedad.






