Noticia de Tapa

10/09/2026

HACER COMUNIDAD A TRAVÉS DEL ARTE

El muralismo como herramienta de identidad y transformación social

Mar 19, 2025 | Cultura

En el marco del 6° Encuentro Internacional de Muralistas en el Fin del Mundo, Belén Molina y Agustina Cantoni reflexionaron sobre el arte público como política identitaria, la importancia del trabajo colectivo y la magia del espacio compartido.

El 6° Encuentro Internacional de Muralistas en el Fin del Mundo “EMUSH 2025” comenzó con una reflexión profunda sobre el arte público como herramienta de construcción identitaria y transformación social. En una entrevista en radio Provincia, la secretaria de Cultura y Educación de la Municipalidad de Ushuaia, Belén Molina, y la muralista y gestora cultural Agustina Cantoni, proveniente de San Juan, compartieron sus visiones sobre el evento y el impacto del muralismo en la comunidad.  

Belén Molina destacó que el EMUSH no es solo un evento artístico, sino una política pública con continuidad y sentido identitario. “Es quizás la diferencia de la construcción de una política pública, cuando uno habla no solo de una pintura en la calle, sino de una política pública a la que uno le da continuidad, y lo va trabajando, seguramente con muchos errores al principio”, explicó. 

Además, resaltó la importancia de la participación de Agustina Cantoni, a quien describió como una referente en el muralismo y la gestión cultural. “Destaco la presencia de Agustina Cantoni, es muralista y gestora cultural. Hace muchos años comenzamos a ver el encuentro que ella hacía en su ciudad, el Encuentro Manso, algo que sucedía en San Juan y que lo venían desarrollando. La verdad que tenerla hoy a ella acá, no solo como muralista, sino en el aporte de gestión que hizo, incluso no sabiéndolo, es muy valioso”, afirmó. 

Molina también detalló cómo el EMUSH ha evolucionado a lo largo de los años, abordando temáticas que reflejan la identidad de Ushuaia y sus habitantes. “Todos los años siempre abordamos una temática. El primer EMUSH tuvo que ver con historias de Ushuaia, desde pueblos originarios hasta industrialización. Ahí fuimos siguiendo con mujeres, géneros y diversidad, fuimos con Malvinas, fuimos con ídolos populares y argentinidad”, recordó. 

Este año, el lema es “Hacer comunidad”, un concepto que, según Molina, busca rescatar el trabajo colectivo y solidario. “Los que militamos la cultura entendemos que no es posible este individualismo que quieren imponernos. Entonces, ‘hacer comunidad’ tiene que ver con volver a encontrarnos en el trabajo colectivo, en el trabajo en red, en el trabajo solidario, que es básicamente también el arte público”, sostuvo.  

Por su parte, Agustina Cantoni compartió su experiencia personal como muralista y cómo encontró en el espacio público un soporte para su arte. “Yo tengo 40 años y cuando me fui a estudiar, me gustaba el arte, pero en el taller sola me aburría. Sentía que el arte tenía que estar en otro lugar”, relató. Fue en el espacio público donde encontró su lugar: “Finalmente, después de varios años, encontré el soporte del espacio público y eso me marcó. Entendí que, además de poder despojarme de la obra y dejar un mensaje, sucedía algo alrededor mío que era realmente mágico”.  

Cantoni también reflexionó sobre el poder transformador del arte público y su dimensión política. “Todas las personas somos seres políticos, y el arte urbano, el arte público, es una herramienta política realmente para decir cosas y para posicionarse. Estamos viviendo en una Argentina bastante compleja en donde la política está bastardeada, y hay que volver a enamorarse de la política porque nos ha dado grandes satisfacciones”, afirmó. Para ella, el muralismo no solo consiste en pintar un muro, sino en generar una conexión con la comunidad. “A los muralistas nos interesa mucho eso. No solamente salir a pintar lo que nosotros hacemos en un lugar y que quede bonito, sino también toda esta otra magia y esta sinergia que se genera con la comunidad, con el contexto que se habita”, concluyó.

El EMUSH 2025 se presenta así como un espacio donde el arte trasciende lo estético para convertirse en un puente hacia la identidad, la memoria colectiva y la construcción de comunidad, reafirmando el poder del muralismo como herramienta de transformación social y política.