A partir de hoy lunes, los precios de los combustibles experimentarán un incremento significativo en Tierra del Fuego. La nafta super se venderá a $748 por litro y la nafta infinia alcanzará los $942. En el caso del diesel, el común costará $932 y el infinia $1147.
Las naftas y el gasoil se encarecen hasta un 7 por ciento desde hoy, a pesar de que el Gobierno volvió a postergar la aplicación del aumento del impuesto a los combustibles. Esta decisión forma parte de los esfuerzos por controlar la inflación, impulsada en gran medida por las tarifas.
El Ejecutivo ha permitido una leve subida impositiva, resultando en un incremento del 1 por ciento en los surtidores. Además, el deslizamiento del tipo de cambio oficial, que impacta en un 2 por ciento, y el aumento de los precios de los biocombustibles, también contribuyen al alza. La subida máxima consensuada en el sector, en medio de una baja en el consumo, se ha fijado en el 7 por ciento.

El Gobierno publicará oficialmente la prórroga del impuesto a los combustibles líquidos (ICL) y al dióxido de carbono, similar a lo ocurrido en junio con el Decreto 466/2024. Ante este nuevo incremento, en los últimos días se han observado largas filas en las estaciones de servicio mientras los consumidores intentaban anticiparse y llenar sus tanques.
El Ministro de Economía, en un esfuerzo ocasional y pragmático, ha pospuesto el aumento de impuestos para sostener la principal promesa del Gobierno de bajar la inflación. Un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) señala que, sin esta intervención, el impuesto a los combustibles líquidos debería haber subido un 115% desde el 1 de julio, provocando un aumento en los surtidores de hasta el 18% en la Ciudad de Buenos Aires.
Desde que se aplicó la liberación de precios por parte del gobierno de Javier Milei, los combustibles han registrado un incremento dramático. Según el Indec, entre diciembre y mayo, las naftas en la Región Metropolitana se encarecieron casi un 100%, mientras que la inflación del mismo periodo fue del 74,6%. En comparación interanual, los combustibles han experimentado un alza del 360%, frente a una inflación general del 278%.
Este aumento afecta no solo al bolsillo de los consumidores, sino que también tiene un impacto colateral significativo en los costos de prácticamente todos los bienes y servicios de la economía doméstica.




