VARAMIENTO. El cachalote varado en San Pablo no muestra heridas ni daños visibles

Luciana Riccialdelli, doctora en Ciencias Naturales del CADIC, destacó que el ejemplar es un macho, de avanzada edad y mide más de 15 metros. Por lo dificultoso de acceder al sitio donde quedó varado, sería imposible mover sus restos.

Se conocieron detalles en torno al varamiento de un cachalote en la costa atlántica de Tierra del Fuego. Apareció en una remota playa al norte del Cabo San Pablo. El sector es denominado Cabo Santa Inés. El acceso de personas es muy complejo, y mucho más lo es la utilización de camiones para el traslado del enorme cetáceo. Se espera que, por esta razón, “el mar entra y así como trae las cosas, así se las lleva”.

Luciana Riccialdelli, doctora en Ciencias Naturales del CADIC, e integrante del grupo de Investigaciones en Mamíferos Marinos Australes (Proyecto IMMA), informó que el aviso de la presencia del enorme animal lo dieron los mismos puesteros de la estancia.

Se trata de una zona de playas pequeñas de muy difícil ingreso, enmarcadas entre acantilados y cabos que dificultan mucho el acceso. 

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Cachalote varado en la zona de Cabo San Pablo

La científica, una de las que pudo acudir al lugar para hacer el registro de tan particular evento, señaló que al cachalote en cuestión “lo vimos en perfectas condiciones. Es un animal viejo, se le veían los dientes muy gastados. Muy grande, de más de 15 metros. No se le veía algún tipo de herida grande” señaló, como una de las causas habituales de los varamientos, casi siempre por colisiones con embarcaciones. 

También descartó que haya sido objeto de cacería o ataque de algún otro animal. “En el pasado en la época de balleneros ha sido una de las especies objeto de captura, pero hoy están protegidos. Otro riesgo puede ser la colisión, pero este animal estaba en perfectas condiciones, no tenía síntomas, heridas, golpes, visibles al menos” explicó Riccialdelli.

Los cachalotes son cetáceos cuya característica es la presencia de dientes, en lugar de barbas como las ballenas. Son animales cosmopolitas que surcan todos los mares del mundo. Su ecología es bastante particular, mientras las hembras con sus crías viven y permanecen en aguas cálidas todo el año, los machos adultos migran hacia aguas de latitudes más altas: “Acá, en esta región, podríamos encontrar solo machos” añadió la experta. 

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Cachalote en las cercanías de Cabo San Pablo

Son animales que viven y bucean en aguas de gran profundidad, por ello es poco frecuente verlos en la costa de Tierra del Fuego, tanto atlántica como en el canal Beagle. Sí son algo más habituales en las costas de Chile, donde el talud se encuentra muy cerca de las zonas costeras.

Por eso, la especialista señaló que un varamiento en nuestras costas “es raro, hemos tenido otros eventos, otros varamientos en Tierra del Fuego, pero no es algo común”.

Luego de reconocer el trabajo de registro de estos animales iniciado por Natalie Goodall, en la provincia en todos los registros de cachalotes “se tienen muestras de dientes, que son un registro muy valioso para nosotros porque los dientes de estos animales, si uno los corta, tienen un depósito de dentina a lo largo de su vida y, como no los cambia, tenemos allí un registro de todo lo que le pasó al animal desde que nació hasta que murió”

Esa condición de estudio única permite a los científicos estimar la edad, si tuvo algún problema particular, cambios ambientales que hayan afectado la tasa de crecimiento, de qué se alimentó y dónde se alimentó. “Todo se puede saber con los dientes” expresó.

Con respecto al destino del esqueleto del enorme cetáceo, Luciana Riccialdelli aventuró que en virtud del complejo ingreso a la zona, para las personas y mucho más para vehículos como camiones o grúas que puedan trasladar semejante peso, “lo más probable es que eventualmente se pierda o vuelva al mar. Ha pasado con grandes ballenas varadas en la costa, hemos ido, hemos registrado, hemos hecho necropsia y tomado muestras, y por las características de la costa, el mar lo retira”.

Por ello, al describir la dinámica de la zona como “el mar entra y así como trae las cosas, así se las lleva”, con el correr del tiempo el cuerpo se va a ir descomponiendo y perdiendo peso, hasta que el propio mar seguramente lo recupere.

Si bien es muy difícil que gente pueda acceder a tan intrincado lugar, recomendó enfáticamente no acercarse: “Estos animales pueden transmitirnos enfermedades, no lo sabemos bien, desconocemos si portaba alguna enfermedad o no. Es un cuerpo en descomposición, lo recomendable es no acercarse” concluyó la Dra. Riccialdelli.

Fotos @proyecto.imma / equipo de investigación CADIC-CONICET