Integrantes de la selección argentina, provenientes de Ushuaia y residiendo en el Norte, destacaron el crecimiento del deporte pero lamentaron la falta de pista techada y apoyo estatal. Con logros internacionales recientes, piden políticas sostenibles para consolidar su desarrollo.
El hockey sobre hielo vive un momento de expansión en Argentina, con seleccionados masculinos y femeninos compitiendo a nivel internacional y logrando resultados históricos. Sin embargo, la falta de infraestructura adecuada en Ushuaia, epicentro natural del deporte, frena su desarrollo. En diálogo con FM Ushuaia, los jugadores Leandro Zar, Agostina Nievas y Catalina Bianciotto analizaron los desafíos y las oportunidades de una disciplina que, pese a todo, no deja de crecer.
"La copa del fin del mundo comenzó como un torneo local formado por la federación argentina de hockey sobre hielo, junto con el Club Andino en sus inicios, y se jugaba principalmente en la Laguna del Diablo", explicó Nievas, quien actualmente reside en Salta pero viaja a Ushuaia cada invierno para entrenar.
Zar, con más años en la competencia, añadió: "Cuando empecé, ya se jugaba en la pista Tachuela Oyarzún. Entre ACEM y el CAU formaron la federación y armaron ese torneo".
Aunque el deporte gana adeptos -se estiman unos 1.000 jugadores en Tierra del Fuego-, la falta de continuidad por la temporada limitada (junio a septiembre) y la carencia de pistas techadas complican su consolidación. "Muchos chicos empiezan y, al no tener el deporte todo el año, se pasan a otras actividades", señaló Nievas. Zar detalló los problemas prácticos: "En septiembre, la tierra vuela y se pega al hielo, lo convierte en una lija. Gastás cuchillas, rompés palos, y la gente se lastima".

La reciente apertura de una pista techada en Buenos Aires -la más grande de Sudamérica- marcó un punto de inflexión. "Esto está trayendo un crecimiento muy importante. Ahora puedo entrenar allá sin viajar 10 horas a Ushuaia", destacó Nievas. Sin embargo, en el sur, la pista a cielo abierto sigue siendo un obstáculo. "Si tuviéramos un techo, podríamos atraer delegaciones internacionales. Ushuaia es un destino turístico deseado, y el hockey sobre hielo sumaría atractivo", afirmó Zar.
El éxito de las selecciones nacionales contrasta con las dificultades económicas. "Cualquier equipamiento completo no baja de mil dólares, y viajar a torneos cuesta unos 2.500 dólares por persona. Somos trabajadores, no nos sobra la plata", remarcó Zar. Por eso, ambos equipos recurren a campañas como "cafecitos" para financiarse. Además, "estamos sorteando una camiseta y un cuadro del pintor Angelini para quienes colaboren", mencionó Bianciotto.
Los jugadores coincidieron en que el hockey sobre hielo podría ser un emblema de la identidad fueguina. "Es un deporte invernal, como el esquí, pero falta infraestructura y apoyo sistemático", resumió Nievas. Zar fue más allá: "Necesitamos que todos los sectores, público y privado, se sumen. No es solo un tema de plata; es dar herramientas para que el deporte crezca". Mientras tanto, siguen patinando contra viento, tierra y falta de oportunidades.






