El secretario de Gobierno explicó que el Municipio busca sostener salarios y servicios en un escenario de menor disponibilidad financiera, atraso en la coparticipación provincial y demandas sociales, mientras prepara un presupuesto 2027 concentrado en funciones esenciales.
La administración de los recursos municipales atraviesa un escenario condicionado por la caída de ingresos, el atraso en las transferencias de coparticipación provincial y la necesidad de sostener simultáneamente salarios, servicios públicos y políticas sociales. En ese marco, el secretario de Gobierno del Municipio de Río Grande, Gastón Díaz, planteó que el Ejecutivo busca preservar el equilibrio financiero sin trasladar las dificultades al funcionamiento cotidiano de la ciudad.
En diálogo con FM Ushuaia, el funcionario explicó que el reciente acuerdo salarial con los gremios, que estableció un aumento del 5,5% desde septiembre y llevó la recomposición acumulada al 21,5%, fue resultado de un proceso más amplio de administración: “Atrás hay muchas reuniones, hay un trabajo respecto de cómo cuidar las finanzas municipales, otorgar un incremento salarial y al mismo tiempo sostener y mejorar la calidad del servicio que prestan los trabajadores municipales”.
Díaz vinculó ese esfuerzo con la situación financiera del Municipio y aseguró que existen más de $16.000 millones pendientes de coparticipación provincial.
Frente a ese escenario, indicó que la prioridad continúa siendo sostener tanto los ingresos de los trabajadores como las prestaciones a los vecinos. Según detalló, “tenemos en promedio unos $2.800.000 y los que menos cobran en el municipio de Río Grande están en $1.250.000”, y añadió que ese último monto constituye “el piso más alto salarial de los empleados públicos en toda la provincia”.
El equilibrio, sostuvo, exige considerar algo más que la discusión salarial. La gestión municipal tiene bajo su responsabilidad obras sanitarias, recolección y tratamiento de residuos, transporte público, mantenimiento urbano, espacios públicos y distintas políticas sociales. Por eso, remarcó: “Entendemos que ellos quieren la mejor recomposición posible, pero no podemos descuidar los servicios”, al tiempo que reconoció que el contexto electoral también comienza a atravesar las negociaciones.
Sobre ese componente político, Díaz admitió que “eso sucede” y que forma parte de una dinámica habitual en los períodos previos a elecciones. Sin embargo, señaló que la instrucción del intendente Martín Perez es concentrar al gabinete en la administración municipal: “Nosotros tenemos que estar abocados a la gestión” sintetizó. Para el funcionario, cualquier discusión salarial debe contemplar además que “tan importante como el aumento salarial es la calidad del servicio que se presta”.
Esa lógica también marcará la elaboración del presupuesto municipal 2027. Díaz anticipó que el Ejecutivo concentrará los recursos en las competencias y prestaciones consideradas esenciales: “En Río Grande queremos priorizar los servicios municipales, pura y exclusivamente”. Dentro de esa definición incluyó la continuidad de los 15 dispositivos municipales de salud, la inversión social, el transporte público, la limpieza urbana, las plazas y el mantenimiento general de la ciudad.
La situación social, según planteó, obliga además a sostener herramientas de asistencia ante las consecuencias que atribuyó a las políticas económicas nacionales. “La asistencia social termina siendo muy importante para contener a las familias de Río Grande”, señaló, antes de precisar que el presupuesto estará “destinado exclusivamente a los servicios que nos corresponden primordialmente por ser Estado municipal”.
A ese panorama se suma el reclamo por los fondos coparticipables. Díaz afirmó que actualmente existe “un atraso de 35 días por lo menos” en las transferencias y recordó que una resolución judicial había considerado razonable un plazo de 22 o 23 días. “Este atraso de más de 10 días de lo que dijo el Poder Judicial en su momento es lo que genera mucha preocupación a la hora de administrar los fondos públicos”, advirtió.
Pese al conflicto financiero, aseguró que el vínculo institucional con la Provincia continúa abierto. “Diálogo hay”, afirmó Gastón Díaz, aunque aclaró que la discusión central pasa por la disponibilidad efectiva de los recursos: “Hoy con la situación que se vive lo que necesitamos son los recursos”. En esa línea, reclamó una respuesta concreta que permita al Municipio sostener salarios, servicios y planificación presupuestaria en un escenario económico cada vez más restrictivo.






