El responsable del programa de VIH e ITS destacó que el incremento se debe principalmente al no uso de preservativo, afectando especialmente a personas entre 25 y 45 años, y subrayó la necesidad de reforzar campañas de prevención.
En el marco de una preocupante tendencia nacional, Franco Cinel, referente del programa de VIH e Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) en Tierra del Fuego, analizó el sostenido aumento de casos de sífilis, una enfermedad prevenible que sigue presentando desafíos en materia de salud pública. Durante una entrevista en Radio Provincia, Cinel explicó que, si bien el preservativo es una herramienta clave para evitar contagios, su uso ha decaído en ciertos grupos etarios.
"Sabemos que la sífilis es una enfermedad de transmisión sexual muy antigua, de muchos años atrás. Ha tenido a lo largo de la historia diferentes vaivenes con aumento de número de casos", señaló Cinel. "Este aumento lo vemos en Tierra del Fuego y también se ve en toda la nación, por lo menos en toda la Argentina está habiendo un incremento".
El especialista atribuyó esta situación, en última instancia, al "no uso de preservativo", aunque reconoció que intervienen factores socioeconómicos y culturales.
Contrariamente a la creencia popular, el grupo más afectado no son los adolescentes, sino adultos jóvenes y de mediana edad. "El mayor número de casos se da entre las personas entre 30 y 45, 25-45", precisó. Frente a este escenario, Cinel enfatizó la importancia de adaptar las estrategias de prevención según el público objetivo, ya que "uno va apuntando las estrategias, depende de la población a la que la dirigimos".

Entre las medidas promovidas por el Estado, destacó la distribución gratuita de preservativos en centros de salud y espacios públicos, recordando que "es un derecho del ciudadano y también una responsabilidad". Sin embargo, cuestionó cierta relajación en las prácticas preventivas: "A veces la población, para prevenir el embarazo no deseado, utiliza anticonceptivos y deja de lado el preservativo".
Cinel insistió en que las campañas de concientización no pueden interrumpirse: "Nosotros como Estado no podemos relajarnos en la difusión". Su mensaje refleja una problemática compleja, donde la educación sexual y el acceso a métodos de protección siguen siendo pilares para revertir una curva epidemiológica que, lejos de desaparecer, demuestra persistencia.






