Las recientes definiciones del presidente sobre el perfil productivo que debería asumir Argentina volvieron a poner en discusión el futuro de la industria nacional y el rol de Tierra del Fuego. Para el economista Juan Pablo Deluca, la provincia reúne capacidades estratégicas que deben profundizarse y no abandonarse.
El debate impulsado por el presidente Javier Milei, basado en que cada país debería concentrarse únicamente en las actividades para las que posee ventajas naturales, reavivó la confrontación entre un esquema apoyado en la producción primaria y otro sustentado en la industrialización con generación de valor agregado. Según el economista riograndense Juan Pablo Deluca, en el caso fueguino esa discusión resulta especialmente significativa por las características geográficas de la provincia, su régimen de promoción y las oportunidades para diversificar su economía.
El economista y presidente de Río Grande Activa afirmó en FM Ushuaia que la Argentina mantiene una tradición industrial relevante en América Latina y que Tierra del Fuego cumple un papel estratégico tanto desde el punto de vista productivo como geopolítico. "Argentina es el tercer país industrial de América Latina, con capacidad para abastecer el mercado interno y también exportar. Tierra del Fuego forma parte de esa historia porque la industrialización fue una herramienta para desarrollar un territorio estratégico de cara al Atlántico Sur y la Antártida. En el modelo que plantea Javier Milei, la industria fueguina directamente no tiene sentido", sostuvo.
Deluca señaló que el desafío no pasa por optar entre industria o producción agropecuaria, sino por identificar aquellas actividades donde sea posible incorporar investigación, desarrollo y tecnología para aumentar el valor de la producción. Como ejemplo mencionó el trabajo conjunto entre Río Grande Activa y una empresa local dedicada al deshidratado de alimentos para desarrollar una línea de condimentos fueguinos. "La discusión no es industria o campo. Se trata de identificar los nichos donde podemos especializarnos, incorporar investigación, desarrollo y tecnología, y construir nuevas cadenas de valor", explicó.
Asimismo, consideró que el escenario internacional muestra un regreso de las políticas de reindustrialización como consecuencia de la pandemia, los cambios en las cadenas globales de suministro y las tensiones geopolíticas. "Muchos países están recuperando capacidades productivas en energía, alimentos y tecnología. Nosotros ya tenemos mucho construido y sería un error abandonar ese camino", afirmó.
En cuanto a las oportunidades para Tierra del Fuego, indicó que su ubicación sobre los pasos bioceánicos y su proyección hacia el Atlántico Sur y la Antártida constituyen su principal ventaja estratégica. "Nuestro destino natural está vinculado a la logística del Atlántico Sur y la Antártida. Sobre esa plataforma tenemos que pensar la energía, los datacenters, la producción de alimentos y la fabricación de tecnología de punta", expresó.
Deluca también destacó las posibilidades vinculadas a los hidrocarburos offshore, los nuevos combustibles, los centros de datos favorecidos por el clima fueguino, la producción de alimentos subantárticos y la continuidad de la fabricación tecnológica, especialmente ante el crecimiento de industrias asociadas a drones y vehículos no tripulados.
Al referirse al sub régimen industrial, recordó que la prórroga de 2021 contemplaba la ampliación de la matriz productiva mediante el Fondo para la Ampliación de la Matriz Productiva Fueguina (FAMP), aunque sostuvo que ese proceso quedó interrumpido. "Había un camino trazado para recalibrar la industria fueguina y la herramienta destinada a impulsarlo fue desfinanciada. Hoy esos recursos se destinan a cualquier otra cosa menos a ampliar la matriz productiva", cuestionó.
Finalmente, remarcó que el turismo representa una actividad importante para la economía provincial, aunque consideró necesario planificar su crecimiento para evitar problemas de saturación ambiental, gentrificación y pérdida de identidad urbana.






