El creador de Peter Capusotto pasó por Ushuaia y brindó una charla sobre “identidad, federalismo y coso” en la Casa de la Cultura. Dejó algunos conceptos en FM Espectáculo, y visió la peña y taller mecánico “Los HDP”, en Tolhuin.
Pedro Saborido, pensador agudo, humorista inteligente, creador junto a Diego Capusotto del personaje televisivo Peter Capusotto, un despliegue de humor original, descontracturado, reflexivo, aún a pesar de sus creadores.
Pedro visitó este fin de semana Ushuaia y Tolhuin. En la capital, protagonizó una charla en la Casa de la Cultura llamada “Identidad, federalismo y coso”, organizada por la Municipalidad de Ushuaia y el Ministerio de Cultura de la Nación.

En el corazón de la isla, visitó el taller mecánico “Los HDP”, émulo de uno de los sketches del programa de TV “Peter Capusotto y sus videos”, “Pizzería Los HDP”. Allí saludó a Gastón, uno de sus dueños, con quienes ya había compartido algún intercambio epistolar, cuando supo del nombre del taller tolhuinense.
“De coso es de lo que más sé” respondió Pedro cuando en el programa Noticia de Tapa Radio, por FM Espectáculo, el viernes anunciaba su charla “Identidad, federalismo y coso”.
Primero definió su intervención por la negativa: “Una charla amena, divertida, no es una charla sobre peronismo” aclaró. “Vamos a hablar de los nic, de los vic, sobre todo de un lugar como Ushuaia, vamos a tratar de preguntar, de reflejar, un lugar con tanta dinámica identitaria, que va cambiando todo el tiempo”.
Y luego la duración: “Una hora, una hora y algo, si aguanta la gente. Si no, tienen derecho a tirarme una silla para que termine antes”.
Para Pedro, el eje de su charla pasa por reflexionar junto al auditorio “cómo somos, como nos miramos, como nos vemos”. En clave explicativa, remarcó respecto del personaje Peter Capusotto, cuando la gente le pregunta “si los personajes son cosas estudiadas para ver y reflejar a la Argentina. Yo diría que no tanto, pero sí hay algo de entender al humor como una manera de reflejar la identidad, una manera amable de sacarse fotos. Muchas veces es un espejo, que no te sirve para mirarte vanidosamente, sino para andar viendo cómo es uno y cómo hace para estar mejor”.
Muchos sostienen que el humor es esencial para la vida. El humorista Pedro Saborido no es uno de ellos: “Esencial es el aire, la sangre, que el corazón funcione. El humor no es esencial, pero en un segundo orden de importancia. Es como un analgésico, no un antibiótico Acompaña, pero no soluciona”.
Cuando el periodista le transmite que su performance humorista es claramente reflexiva, motiva a pensar al oyente, Pedro reconoce que “eso fue sin querer, aclaro. Eso es porque tengo la suerte de que la gente que mira lo que hago es inteligente. Pero creo que es de casualidad”.
En la sala de la Cultura de Ushuaia, Pedro Saborido estuvo muy lejos de defraudar. El auditorio, respetuoso de su charla y sensible a sus ocurrencias, disfrutó desde el minuto cero de sus análisis y reflexiones.
Por ejemplo, cuando definió la fascinación como “eso que nos atrae y nos suspende la vida. Nosotros suspendemos la vida cuando nos fascinamos con algo. Y para eso necesitamos suspender la incredulidad, aceptar otras leyes, que no son las que los rodean, y por eso pueden ver ficción. Si uno no suspendiera la incredulidad no puede seguir una película”.
Lo más interesante de “Identidad, federalismo y coso” en la sabatina tarde ushuaiense, fue justamente cuando abordó la identidad local, la fueguina, in situ: “Nos faltan un montón de cosas porque estamos acá, entonces puede haber una fascinación con Buenos Aires, por supuesto que la hay. ¿Y tiene muchas más cosas? Sí. Pero hay otras que también tiene, que son espantosas. Y después de nuevo, otra vez, la fascinación de lo que triunfa en Buenos Aires, se legitima. La legitimación es otorgar existencia”.
Pedro Saborido pasó por Tierra del Fuego, y eso fue una muy buena noticia.






