La directora de la Caja por los pasivos aseguró que sólo hay fondos para jubilados, pero sus haberes son insuficientes. Criticó la inacción ante pisos salariales ínfimos y el colapso de la obra social.
En medio de la liquidación de haberes y ajustes salariales, la directora de la Caja de Previsión Provincial, Patricia Blanco, fue contundente: los recursos disponibles están destinados exclusivamente a los jubilados, mientras reclamos por aumentos y obras sociales colapsan el sistema. En diálogo con Radio Provincia, Blanco detalló los desafíos financieros y administrativos que enfrenta el organismo, subrayando la crítica situación de los pasivos con haberes ínfimos.
"No hay plata para nadie. Para los jubilados nada más hay plata", afirmó Blanco, desmintiendo que la Caja funcione como un botín político. Aunque el organismo maneja su presupuesto con rigor -incluyendo el próximo pago por la construcción del hospital-, la realidad de los jubilados es alarmante: "Hay un 80% que cobra muy poco. ¿Cómo hace para vivir? Muchos pagan alquiler, tienen que comer, comprar medicamentos. No te alcanza". La directora cuestionó la falta de acción para elevar los pisos salariales: "Un escalafón que gana 870 mil pesos... ¿qué hace con eso una persona? Pónganse en el lugar del jubilado".
Los problemas se agravan con la obra social, descrita por Blanco como "un desastre". Jubilados derivados a otras provincias retornan sin cobertura médica, y los reclamos se acumulan: "Años hablando de esto, y todavía no lo pueden resolver". Pese a ello, la funcionaria aclaró que su rol no incluye negociaciones: "Yo no me siento en esa mesa. Ojalá pudiera, porque negociaría de otra manera".
Sobre la ley de emergencia vigente, que obliga a aportes solidarios de categorías altas, Blanco anticipó posibles cambios: "Hemos pedido levantar la emergencia, pero hay que hacer bien los números… no locuras". Recordó que esos aportes, iniciados en 2016, "no se van a devolver", pero admitió el malestar de los contribuyentes.
Con visitas programadas a Río Grande y Tolhuin para atender demandas locales, Blanco insistió en que la solución pasa por priorizar a los más vulnerables: "Lo que tienen que trabajar los gremios es levantar el piso. Negociar para que a la gente le llegue más plata". Mientras tanto, la Caja sigue navegando entre presiones financieras y una urgencia social que, según sus palabras, "nadie parece querer resolver".






