Durante las primeras jornadas “Líderes del Fin del Mundo”, el gobernador defendió la diversificación económica, destacó inversiones privadas, cuestionó decisiones nacionales y sostuvo que el crecimiento provincial requiere un sistema educativo sólido y financiado.
El gobernador de Tierra del Fuego, Gustavo Melella, planteó la necesidad de ampliar la matriz productiva provincial sin resignar ninguna de las actividades económicas existentes y advirtió que las inversiones, por sí solas, no garantizan un desarrollo sostenido si no están acompañadas por políticas educativas, infraestructura y empleo. Su intervención en las primeras jornadas “Líderes del Fin del Mundo”, organizadas por la Cámara de Comercio y Otras Actividades Empresarias de Ushuaia, combinó un balance de la relación entre el Estado y el sector privado con definiciones sobre la situación económica nacional.
Durante el encuentro, cuyas declaraciones fueron reproducidas por FM Ushuaia, Melella recordó las dificultades atravesadas durante la pandemia y reivindicó el trabajo conjunto que permitió sostener puestos laborales. Según señaló, “Tierra del Fuego fue la segunda jurisdicción de la Argentina, primero Ciudad de Buenos Aires, después Tierra del Fuego, que más invirtió desde el Estado en sostener el empleo privado”, una intervención que consideró determinante para preservar la actividad comercial y empresarial.
Al analizar las posibilidades actuales de inversión, reconoció dificultades de administraciones anteriores, particularmente la inflación y la incertidumbre económica, aunque también valoró las nuevas condiciones para atraer capitales. Sin embargo, rechazó que la diversificación implique abandonar sectores tradicionales: “Cualquier actividad productiva en nuestra isla vale. Y la tenemos que cuidar y defender. Entonces hay que ampliar esa matriz productiva”.
Esa posición incluyó una advertencia sobre las expectativas depositadas en los recursos naturales. Para el mandatario, su aprovechamiento debe avanzar sin sobredimensionar su capacidad para reemplazar las actividades industriales existentes. La electrónica, el sector textil, los pequeños comercios y los servicios forman parte de una estructura económica que, a su entender, necesita incorporar oportunidades antes que sustituir empleos.
Entre los proyectos mencionados destacó una inversión hidrocarburífera anunciada por TotalEnergies en París y la construcción de una nueva planta de generación eléctrica en Ushuaia. Sobre esta última precisó: “La nueva planta de generación eléctrica, para 60 y terminan en 80 megas, netamente inversión privada donde el Estado no pone un peso”, y posteriormente cuantificó el emprendimiento en 80 millones de dólares.
La infraestructura energética también motivó cuestionamientos al Gobierno nacional por la interrupción de financiamientos internacionales gestionados anteriormente. Melella recordó que se habían conseguido recursos para una central en Ushuaia y para el primer parque eólico de Río Grande, pero sostuvo que ambos acuerdos fueron dados de baja tras el cambio de administración.
En materia turística anticipó, además, modificaciones en el proyecto de una terminal de pasajeros para catamaranes y cruceros. Explicó que dejaría sin efecto una iniciativa privada por incumplimientos de la empresa adjudicataria y que avanzaría con otro grupo empresarial fueguino interesado en desarrollar la obra.
La educación ocupó un lugar central en su exposición. Melella consideró indispensable vincular la formación de los jóvenes con las necesidades productivas provinciales y cuestionó la ausencia histórica de una planificación articulada. En ese marco afirmó: “No puede haber crecimiento de una ciudad, de una provincia y de una nación, si no hay cuestiones estratégicas como educación”, y agregó: “Formamos para cualquier cosa a nuestros pibes menos para la provincia que tanto decimos que soñamos”.
También defendió el proyecto tributario provincial destinado a financiar mejoras en el sistema educativo, al rechazar que implique un incremento generalizado de impuestos. Según explicó, “solamente dos sectores como el Banco de Tierra del Fuego, que nos pertenece a todos y como Camuzzi, dejaran de tener el privilegio de no pagar ingresos brutos como todos ustedes pagan”.
Respecto del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones, recordó que había solicitado acompañamiento legislativo para su implementación, aunque aclaró que Tierra del Fuego dispone de beneficios fiscales propios y que el RIGI constituye una herramienta adicional, no una condición indispensable para recibir inversiones.
Finalmente, al evaluar la política económica nacional, reconoció los esfuerzos para reducir la inflación, pero cuestionó sus consecuencias sobre la actividad. “Ahora, no podés bajar la inflación, y como consecuencia tener una recesión como tenemos hoy”, expresó. Su balance concluyó con una diferenciación respecto del rumbo gubernamental: “Entiendo que el gobierno nacional ha hecho cosas valorables, pero entiendo que no es el camino que la Argentina necesita”.





