El gobernador defendió la continuidad del diálogo con el sindicato docente, admitió que los salarios del sector “no alcanzan”, pero reclamó priorizar las aulas, ante el impacto de las medidas sobre alumnos, padres y familias.
El conflicto entre el Gobierno provincial y el Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación Fueguina volvió a quedar expuesto a partir de las medidas de fuerza y las protestas desarrolladas durante los últimos días.
El gobernador de la provincia, Gustavo Melella, cuestionó la modalidad adoptada por el sindicato, aunque reconoció que existe una situación salarial compleja y sostuvo que la provincia mantiene abierta la instancia de negociación. El mandatario planteó que la discusión no puede desvincularse del deterioro de los recursos públicos ni de las consecuencias que las interrupciones de clases generan sobre los estudiantes y sus familias.
En diálogo con FM Ushuaia, Melella consideró que algunas acciones sindicales exceden el reclamo salarial. “A mí me parece una forma de reclamo excesivo porque hay diálogo permanente, yo tengo permanente diálogo con la conducción sindical del SUTEF y no van a poder negar nunca que nuestro gobierno tiene diálogo”, afirmó.
En ese marco, mencionó las reuniones mantenidas con la conducción gremial y cuestionó los cortes de calles y las tomas de dependencias educativas: “Hay un diálogo, hubo una reunión el otro día, hoy hay de nuevo, y no sólo cortar la avenida San Martín, tomar la delegación de Educación en Río Grande o en Tolhuin, a mí me parece excesivo”.
La posición del Ejecutivo, explicó, no implica desconocer las dificultades económicas de los trabajadores de la educación. “Tengo muy claro que el salario no alcanza, lo tengo clarísimo”, admitió, antes de enumerar medidas adoptadas durante su gestión.
Recordó la recuperación de derechos previsionales, la regularización salarial y las incorporaciones de docentes para garantizar continuidad laboral. También destacó que la provincia absorbió el Fondo de Incentivo Docente eliminado por la Nación. Además, sostuvo: “Tenemos el tercer mejor salario docente del país. Insisto, que no alcanza. Pero eso significa que este gobierno no se olvidó de los docentes”.
El límite para una nueva recomposición, según el gobernador, está dado actualmente por la situación financiera provincial. “Hoy la realidad es que no están los recursos”, admitió.
La explicación incluyó la caída de la coparticipación, el retroceso de la actividad productiva, la crisis de sectores industriales y la disminución del movimiento comercial y turístico. “Se desplomó la tasa de verificación, porque nos destruyeron la industria textil, nos están destruyendo la industria tecnológica. No tenés el nivel turístico que tenías antes, cierran comercios”, enumeró.
La discusión salarial quedó así vinculada con una cuestión que Melella presentó como prioritaria: sostener el funcionamiento general del Estado. “Yo quisiera dar un aumento salarial, el mejor, no solo a los docentes, a la policía, a salud, al resto de los trabajadores de la administración central. Y es imposible”, explicó.
Frente a ese escenario, rechazó la posibilidad de reasignar recursos de servicios considerados esenciales para responder al reclamo. “No hay opciones”, sostuvo, y ejemplificó con la asistencia en medicamentos y el subsidio al gas envasado.
Pero el argumento principal del gobernador estuvo puesto en los efectos concretos de las medidas de fuerza sobre los estudiantes. “Castigan al papá, a la mamá, que no sabe dónde dejar su chico, que perdieron su empleo y el chico va a la escuela a estudiar, pero también a comer. Porque esta es una realidad”, afirmó, una referencia que coloca a los alumnos y a sus familias en el centro de la discusión, especialmente en un contexto de dificultades económicas.
Melella insistió en que la provincia reconoce la necesidad de mejorar los ingresos docentes, pero sostuvo que actualmente no puede comprometer recursos inexistentes. “Nosotros queremos que cobren mejor nuestros docentes, queremos que haya realmente calidad educativa, pero yo insisto: con los pibes en las aulas”, manifestó. Para el mandatario, garantizar el derecho a aprender requiere combinar mejores salarios con infraestructura y materiales, y no limitar la discusión a la prohibición de las huelgas.
Ante la continuidad de las protestas, el gobernador descartó romper el canal institucional. “Cortar el diálogo yo no lo voy a cortar”, afirmó. Al mismo tiempo, señaló que su administración analiza distintas medidas y reclamó que el conflicto encuentre una salida. “Estamos estudiando distintas medidas, pero yo apelo a la racionalidad”, indicó.
También sostuvo que, agotadas determinadas instancias, la conciliación obligatoria constituye otro ámbito para encauzar la disputa, pero reclamó “un cambio de actitud”.
El mandatario volvió sobre el impacto de la conflictividad en el sistema educativo y cuestionó una estrategia que, según su interpretación, puede terminar perjudicando a la propia educación pública. “Terminamos siendo funcionales con el gobierno de Milei”, razonó. La explicación fue desarrollada a partir de la posibilidad de que el desgaste de las familias termine alimentando discursos contrarios a la escuela estatal. “Decimos defender tanto la educación pública de calidad, gratuita, y patatín, patatán, y la destruimos, la hacemos pelota”, afirmó.
Melella también reclamó incorporar al análisis la situación de otros trabajadores. “No es solo un sector”, advirtió, y mencionó particularmente salud y seguridad, además del empleo privado.
Para el gobernador, el deterioro económico atraviesa a distintos sectores y obliga a evaluar las medidas de protesta en ese contexto. “Le pido a la conducción del gremio que no seamos funcionales a lo que criticamos. Y que pongamos raciocinio en esto”, planteó.
En el tramo final de la entrevista, el mandatario se refirió a otros asuntos de la agenda provincial. Sobre la recorrida junto a senadores nacionales por la obra de la nueva usina, destacó que “es una obra que viene a solucionar el problema energético grande que tenemos en Ushuaia” y la consideró una de las inversiones más importantes de las últimas décadas. Aseguró que los legisladores quedaron “impresionados” y valoró que puedan transmitir en el Congreso la magnitud del proyecto.
Respecto de la situación del puerto de Ushuaia, bajo intervención de la ANPyN, Melella celebró el movimiento de la Justicia Federal y volvió a cuestionar la intervención. “El puerto es de la provincia y fue intervenido ilegal e ilegítimamente”, sostuvo, y aseguró que el Gobierno continuará con los reclamos políticos y judiciales. También negó que exista una mesa específica de negociación con Nación, como informó el diputado libertario Santiago Pauli: “No hay una mesa específica de trabajo por el puerto, no la hay” lo desmintió Melella.
En cuanto al vínculo político interno, afirmó que mantiene diálogo con los tres intendentes y que ese canal debe sostenerse más allá de las diferencias. “El diálogo tiene que estar”, resumió, al referirse a Walter Vuoto, Daniel Harrington y Martín Perez.
Finalmente, sobre la Obra Social del Estado Fueguino, destacó el proceso de reorganización y los cambios implementados en compras, distribución de medicamentos y relación con farmacias. “Realmente hay un ordenamiento y en eso se trabaja y muchísimo”, señaló. Y remarcó por último que la prioridad debe estar en los afiliados: “La mirada más que en el prestador tiene que estar puesta en el beneficiario”.






