El experto analizó las causas y consecuencias de los ronquidos y las apneas, destacando su impacto en la salud y la vida social. Remarcó la importancia de un diagnóstico preciso y los abordajes terapéuticos disponibles.
En el marco de una entrevista por FM Ushuaia, el Dr. Gustavo Kogan, otorrinolaringólogo, abordó diversos temas centrales de su especialidad, con especial foco en los trastornos respiratorios durante el sueño.
El profesional inició su exposición señalando que “generalmente el paciente que llega al consultorio por ronquido llega promovido por la pareja” debido a que “genera habitualmente dificultades sociales, dificultades de matrimonio”. Explicó que “el ronquido es la expresión acústica de una dificultad del aire para ingresar en la inspiración” básicamente porque “la vía aérea superior colapsa” al relajarse tejidos como el paladar blando y la faringe.
Kogan advirtió, no obstante, que el ronquido puede ser indicio de un problema mayor: “El ronquido nos da la pauta de un posible síndrome que es mucho más importante y que es lo que queremos investigar, que son las apneas del sueño”. Detalló que “la apnea del sueño es la interrupción” de la respiración y aclaró que “cuando uno interrumpe la respiración, el cerebro da la señal al cuerpo para despertarse”, generando microdespertares que impiden un descanso profundo.
Esta situación, afirmó, “a lo largo del tiempo hace que uno tenga somnolencia diurna, pueda tener accidentes laborales, pueda tener menor concentración, alteración de la personalidad” e incluso “trastornos cardiovasculares, diabetes”, subrayando que constituye realmente un problema de salud pública importante.
Respecto de los tratamientos, el doctor Kogan fue enfático en la necesidad de un diagnóstico certero. “Lo primero que hay que hacer es un buen diagnóstico, y el diagnóstico se hace con dos estudios principalmente”, como la polisomnografía. Para el ronquido simple, mencionó medidas como “cambios de estilo de vida”, dado que “uno de los motivos más importantes del ronquido es la obesidad”, o soluciones posturales como dormir de costado.
Para casos específicos, existen ciertas soluciones quirúrgicas, aunque aclaró que para las apneas severas “el tratamiento efectivo es un aparatito que se llama CPAP”.
Finalmente, recalcó el valor de la consulta profesional y la conversación con el paciente, ya que “a veces uno en los primeros minutos pensó un tratamiento y en dos segundos ya uno creía que le iba a indicar una medicación y después uno se da cuenta que en realidad pasaba más por ciertos cambios de edad, ciertos hábitos”.






