El magistrado confirmó medidas judiciales por "real malicia" tras ser sobreseído en una causa que considera fabricada. Su estrategia legal busca responsabilizar a quienes, afirma, distorsionaron los hechos de manera maliciosa, complementando el jury pedido contra la jueza Barrionuevo.
El juez Dr. Andrés Leonelli confirmó que el abogado a cargo de su caso presentará medidas judiciales contra la corporación Google y el abogado Jorge Pintos, sumado al ya radicado pedido de jury contra la jueza María Cristina Barrionuevo. Esto ocurre luego de que Leonelli fuera sobreseído definitivamente en una causa por supuesta posesión de material pornográfico infantil.
La fundamentación de estas acciones es la teoría de la llamada "real malicia". Leonelli, en FM Ushuaia, explicó que esto significa que “personas o medios que tienen recursos para verificar que lo que dicen no es real, actúan con malicia afirmando exactamente lo contrario”.
Señaló, asimismo, que, “sin ningún lugar a dudas, varios actores y medios, durante este disparatado proceso que me tocó atravesar, fueron contribuyendo a inflarlo desde un lugar absolutamente absurdo”.
Respecto de los demandados, Leonelli afirmó: “De momento Google, y el doctor Jorge Pintos, que desde un lugar absolutamente malicioso ha hecho declaraciones, cómo calificarlas, ya no incorrectas, diría que extremadamente maliciosas, para perjudicar, y vaya a saber uno en línea con ciertas operaciones mediáticas que aún estamos analizando”. Añadió que “sin redes sociales y sin medios que acompañaran esas afirmaciones temerarias, esto no hubiera tomado el vuelo que tomó”.
Aclaró que su reclamo no ataca la libertad de prensa, sino su distorsión malintencionada. “Una cosa es el medio que toma conocimiento de una noticia que está en desarrollo, de algo que ocurrió, y lo transmite con responsabilidad, con potenciales, y respetando los derechos de las partes, y otra cosa es afirmar maliciosamente cosas que no son reales”, precisó.
Para ilustrar los efectos de estas prácticas, relató un caso de su propia carrera como juez de instrucción en 2015, sobre un profesor de música acusado falsamente en Río Grande. “Luego de 275 declaraciones, casi 400 cámaras Gesell, pericias psicológicas, allanamientos, etc., una de las causas que mayor recursos humanos investigativos le dedicamos durante ese periodo, se corroboró que el profesor era absolutamente inocente en los cargos que se habían presentado”, detalló. “Pero ya lo habían ido a linchar a su casa, le habían fracturado la mandíbula, el cráneo, le habían quebrado el tabique, habían cortado la ciudad al medio, lo fueron a buscar al hospital mientras lo atendían de las lesiones que le habían provocado”, continuó.
Subrayó que, como sociedad y como sistema, “hay cierta responsabilidad en la comunicación” y que “debemos perfeccionar sobre esa cuota de responsabilidad con la que se actúa en estos casos”.
Su aspiración final, concluyó, es que “empecemos a ver que la Justicia no es ya un espacio de poder material y formal, es un medio social al servicio de la persona humana. Entonces desde esa visión creo que la Justicia va a ser un lugar mejor”.






