El representante de los pasivos reconoció deficiencias en la supervisión de las prestaciones, responsabilizó a las empresas por los incumplimientos y advirtió sobre las consecuencias del creciente endeudamiento provincial para el funcionamiento de la obra social.
Horacio Gallegos, representante del sector pasivo en el directorio de la Obra Social del Estado Fueguino (OSEF), reconoció que existieron deficiencias en los mecanismos de supervisión de las internaciones domiciliarias y consideró necesario fortalecer los controles para garantizar que los afiliados reciban efectivamente las prestaciones que la institución contrata y paga. También atribuyó responsabilidades a las empresas proveedoras y defendió una política de regularización antes de avanzar con eventuales sanciones.
Durante una entrevista en FM Ushuaia, Gallegos explicó que las verificaciones respondieron a reclamos de los propios beneficiarios, quienes manifestaron disconformidad con los servicios recibidos. Frente a esas situaciones, sostuvo que “la única forma de verificar esa situación era hacer visitas domiciliarias y empezar a verificar si el servicio se cumplía como se debería cumplir”, especialmente en pacientes que presentan mayores dificultades para reclamar.
El director participó personalmente de algunos recorridos y destacó la importancia de mantener contacto directo con los afiliados y sus familiares. Las inspecciones permitieron identificar diferencias entre la frecuencia y duración de determinadas prestaciones y las condiciones establecidas para su contratación.
Más allá de los incumplimientos detectados, Gallegos reconoció que la propia institución debe revisar sus procedimientos. “En definitiva hay una parte de responsabilidad nuestra”, admitió, al referirse a la falta de seguimiento que permitió que determinadas prácticas se prolongaran. La preocupación también responde a los recursos económicos comprometidos en estos servicios.
Sobre la responsabilidad contractual, estableció una distinción entre los profesionales que realizan las prestaciones y las empresas que las administran. “El problema sigue siendo de la empresa. La empresa cobra un servicio y son quienes tienen que garantizar ese servicio”, explicó, y añadió: “Nosotros responsabilizamos siempre las empresas”.
La respuesta institucional consistió en convocar a todas las prestadoras para comunicar las observaciones y solicitar modificaciones. Gallegos defendió ese procedimiento al señalar que “lo que uno busca de alguna forma es que se regularice”, mediante una instancia inicial de diálogo que permita corregir los incumplimientos.
Otro aspecto de su análisis estuvo relacionado con la participación de los beneficiarios en el seguimiento de sus consumos. La posibilidad de consultar digitalmente prestaciones y medicamentos busca ampliar la transparencia y facilitar la detección de movimientos desconocidos. Según explicó, se pretende “mostrarle de alguna forma dónde está, cómo se gasta la plata”, aunque aclaró que hasta el momento no identificaron irregularidades de esa naturaleza en la provisión de medicamentos.
En otro orden, confirmó que los afiliados pueden utilizar el convenio con Farmacity, incorporado a la red de farmacias que trabajan con la obra social.
En materia financiera, Gallegos expresó una preocupación considerablemente mayor por el crecimiento de la deuda del Gobierno provincial, que ubicó en aproximadamente $11.500 millones durante agosto.
“La situación hoy está media crítica”, advirtió, y reclamó conocer las previsiones oficiales para regularizar las transferencias pendientes. La acumulación de obligaciones impagas, explicó, comienza a repercutir sobre proveedores e insumos, con riesgos para la continuidad de las prestaciones.
“Si el gobierno de la provincia no se pone al día, nos puede traer muchas complicaciones”, insistió, al considerar que la situación requiere definiciones concretas.
Finalmente, mencionó las gestiones para aplicar deudas de otros organismos al desarrollo de infraestructura sanitaria en Tolhuin, mediante un edificio destinado a farmacias, oficinas y consultorios, como parte de las alternativas que se analizan para mejorar la atención.





