La referente de la asociación Reencontrándonos, de ayuda y asistencia a personas con problemas de adicciones, hizo un repaso de las acciones que lleva adelante para poder sostener la estructura de atención e internación, hoy sujeta a una infinidad de problemas sin solución.
La asociación Reencontrándonos, dedicada a la ayuda y asistencia de personas con problemas de adicciones, enfrenta una crítica situación financiera que amenaza su continuidad. Stella Lavenia, referente de la organización, detalló en radio Provincia los múltiples desafíos que atraviesan para mantener la estructura de atención e internación, destacando la falta de avances en el tratamiento de una ley clave en la Legislatura.
“Siempre nosotros tratando de luchar por esta institución y volviendo otra vez a intentar en muchas instancias que nos quedaron pendientes de varios años ya”, expresó Lavenia, refiriéndose a la normativa que no ha sido debatida por segundo año consecutivo y que, de no tratarse, perderá vigencia.
Uno de los principales problemas radica en los insuficientes aumentos en los subsidios que reciben. Lavenia mencionó que, tras una reunión con OSEF (Obra Social del Estado Fueguino), se les informó que no habría incrementos debido a la situación económica general. “Hemos ya tenido una reunión con OSEF y por supuesto nos han dicho que no porque no aumentan a nadie y tienen una situación como ya la sabemos que es público y que más o menos están pagando un 60% de lo que hoy están cobrando en Buenos Aires”, explicó. Esta falta de recursos afecta directamente la capacidad de la asociación para cubrir gastos esenciales como salarios, alimentos y servicios básicos.
La prioridad de la organización es garantizar el pago de sueldos, la alimentación de los pacientes y los servicios básicos. Sin embargo, Lavenia admitió que cualquier necesidad adicional los coloca en una situación complicada. “Lo que nosotros priorizamos es los sueldos, la comida de los chicos y los servicios. Garantizamos primero eso, no crecemos y si hay una necesidad mayor en la población, ahí empezamos a trastabillar”, señaló. Esta precariedad se refleja también en el deterioro de la infraestructura, con problemas en la caldera y el edificio que no pueden ser atendidos adecuadamente por falta de fondos.
La situación en Río Grande, donde la asociación tiene presencia desde hace 20 años, es particularmente preocupante. A pesar de una ordenanza municipal que data de 2014 y un convenio firmado con el actual intendente, los compromisos no se han cumplido. “Nosotros hace 20 años que estamos con la sede de Río Grande. Desde el 2014 que hay una ordenanza, desde que era intendente el señor gobernador, que no se ha podido cumplir por distintas cosas”, afirmó Lavenia. La asociación continúa pagando un alquiler elevado y los servicios de la sede, con una ayuda del municipio que cubre menos de la mitad de los costos de dos contratos profesionales.
A fines del año pasado, se firmó un nuevo convenio con la Municipalidad de Río Grande, pero el acuerdo aún no se ha hecho efectivo. “Volvimos a hacer un convenio que todavía no se ha hecho efectivo, el acuerdo está, firmamos antes del 1 de enero un nuevo convenio con la Municipalidad de Río Grande, no sé qué pasó, van y vienen los trámites administrativos”, explicó Lavenia. Esta demora afecta la capacidad de la asociación para atender a los pacientes de esa ciudad, muchos de los cuales requieren internación en la sede central de Ushuaia.
Lavenia destacó la importancia de mantener la sede en Río Grande, ya que atienden a más de 40 pacientes ambulatorios y casi el 50% de los internados provienen de esa ciudad. “Tenemos camas de Río Grande y son pacientes de esa ciudad”, afirmó. Sin embargo, la falta de apoyo financiero dificulta la evaluación y derivación de pacientes, lo que pone en riesgo la continuidad del servicio. “Me parece que también hay que poner un poco de ayuda de esa institución, si no cómo se traen para acá los pacientes si no se evalúan allá”, cuestionó.
A pesar de las adversidades, la asociación sigue trabajando para brindar respuestas a quienes lo necesitan. “No está muy buena la situación que estamos atravesando, pero seguimos trabajando, seguimos dando respuesta a la gente y esto está a la vista”, aseguró Lavenia. Sin embargo, la falta de soluciones concretas y el incumplimiento de los convenios mantienen a la organización en una situación de incertidumbre y precariedad.






