Las limitaciones económicas, el consumo creciente de productos ultraprocesados y el acceso restringido a alimentos frescos condicionan los hábitos nutricionales. Destacan la necesidad de promover la educación alimentaria desde edades tempranas.
Garantizar una alimentación saludable sigue siendo un desafío para gran parte de la población fueguina. Aunque el Ministerio de Salud desarrolla políticas orientadas a promover mejores hábitos nutricionales, las condiciones económicas y las particularidades de la provincia hacen que muchas familias encuentren dificultades para incorporar de manera cotidiana alimentos frescos y de calidad.
La referente del Programa Provincial de Alimentación Saludable, Romina Cortés, explicó en FM Ushuaia que esta iniciativa lleva más de veinte años de trabajo en Tierra del Fuego, adaptando los lineamientos nacionales y desarrollando acciones de prevención, promoción y educación alimentaria en distintos espacios comunitarios. "Es un programa que hace más de 20 años trabaja en la provincia promoviendo la alimentación saludable. Hoy es un tema complejo porque cada vez resulta más difícil incorporar alimentos nutritivos, aunque sigue siendo un aspecto central para tener una vida sana, plena y activa", sostuvo.
La nutricionista señaló que el precio de los alimentos representa uno de los principales obstáculos para mantener una alimentación equilibrada. Indicó que frutas, verduras y otros productos de mayor calidad nutricional tienen costos elevados, lo que dificulta su compra para numerosos hogares. "Poder incorporar todos los nutrientes que necesitamos hoy es más caro y más complejo. El acceso económico es una de las primeras barreras que encontramos cuando hablamos de alimentación saludable", afirmó.
Asimismo, aclaró que el programa no realiza atención clínica, sino que impulsa actividades comunitarias, talleres, acompañamiento a establecimientos educativos y difusión de información a través de redes sociales. También recordó que los centros de salud de Ushuaia disponen de profesionales en nutrición para quienes requieren consultas específicas. "Buscamos acercar información clara, despejar dudas y acompañar a las instituciones que quieran trabajar la alimentación saludable con sus comunidades", indicó.
Cortés también alertó sobre el avance del consumo de alimentos ultraprocesados, una tendencia que, según explicó, fue modificando los hábitos alimentarios y desplazando las comidas caseras y los productos frescos. En ese marco, insistió en que la formación de hábitos saludables debe comenzar desde los primeros años de vida. "La alimentación saludable atraviesa todo el curso de la vida, pero el mayor esfuerzo debe ponerse en las infancias y adolescencias, porque es allí donde se consolidan los hábitos que después acompañan a las personas durante toda su vida", expresó.
La especialista agregó que los indicadores nutricionales de la provincia reflejan una situación preocupante: entre el 40 y el 50 por ciento de los niños de entre 5 y 13 años presentan exceso de peso y el consumo habitual de ultraprocesados también influye en la elevada incidencia de enfermedades bucodentales. Además, recordó que, a nivel nacional, siete de cada diez adultos tienen exceso de peso.
Finalmente, planteó que ampliar la producción local de alimentos permitiría mejorar la disponibilidad de productos frescos y avanzar en soberanía alimentaria. "Mientras más capacidad tengamos para producir nuestros propios alimentos, mayores posibilidades tendremos de acceder a alimentos naturales y frescos dentro de la provincia", concluyó.






