Tras un largo proceso, los docentes del Centro de Actividades Alternativas para Personas con Discapacidad lograron el reconocimiento de su labor y avanzan en proyectos que fortalecen su impacto social y educativo.
El Centro de Actividades Alternativas para Personas con Discapacidad (CAAD) de Ushuaia celebra 28 años de trabajo ininterrumpido, consolidándose como una institución clave en la inclusión y el desarrollo comunitario. Fernanda Gaillard, su directora, repasó en radio Provincia los hitos que marcaron la evolución del CAAD, desde sus inicios como un pequeño programa social hasta su actual reconocimiento como parte de la educación no formal y especial.
“El CAAD nació en 1995 en Río Grande y en 1997 llegó a Tierra del Fuego. Empezó como un programa de desarrollo social y fue creciendo. Pasó al Ministerio de Educación, y en 2003 se reconoció a los docentes como parte de la modalidad especial de educación no formal”, explicó Gaillard.
Sin embargo, el camino no fue sencillo. Durante años, los docentes del CAAD reclamaron un reconocimiento integral que incluyera su estatus previsional y salarial. “Cobrábamos como preceptores, no como docentes o talleristas. Recién en 2019 se crearon códigos nuevos que nos reconocieron como talleristas de educación no formal”, detalló.
Un decreto reciente marcó un nuevo avance: “Se reconoció nuestra antigüedad desde 2003, cuando se nos incluyó en la modalidad especial. Esto es fundamental para muchos docentes que llevan 25 años trabajando aquí”, destacó Gaillard.
Este logro, fruto de un trabajo colectivo, permite a los docentes acceder a un sistema previsional acorde a su labor. “Fue un trabajo arduo de mucha gente, de un equipo de docentes maravilloso, de personas que nos acompañan y sostienen. Sin ellos, nada de lo que hacemos sería posible”, agregó.
El CAAD no solo se enfoca en el reconocimiento interno, sino también en su proyección comunitaria. Próximamente, el Rotary Club organizará un té benéfico para recaudar fondos destinados a los talleres de cerámica y costura. “Gracias a ellos, adquirimos un horno de cerámica y materiales específicos. Su apoyo es invaluable”, afirmó Gaillard.
Además, el 18 de mayo se realizará una carrera por el aniversario de la institución, y en abril, dos docentes representarán al CAAD en el Congreso Argentino de Psiquiatría en Mar del Plata, presentando un proyecto sobre duelo que ganó en la Feria de Ciencias provincial. “Que una institución del Ministerio de Educación de la provincia exponga en un congreso nacional es algo que no tiene precio para nosotros”, expresó Gaillard. Este logro refleja el impacto del trabajo del CAAD, que trasciende las fronteras de Ushuaia. “Es maravilloso que los docentes del CAAD puedan representarnos en un espacio tan importante. Que una institución del fin del mundo vaya a contar su experiencia es grandioso”, añadió.
Con un equipo de 60 docentes y un fuerte compromiso comunitario, el CAAD sigue creciendo. “Nada de esto sería posible sin el equipo de docentes, la conducción y la cooperadora que nos acompañan”, concluyó Fernanda Gaillard. La institución no solo ha logrado consolidar su lugar en el sistema educativo, sino que también continúa innovando y fortaleciendo su vínculo con la comunidad.
Además de los eventos próximos, el CAAD mantiene una agenda activa durante todo el año. “Tenemos nuestro torneo de atletismo, actividades invernales y eventos que organizamos constantemente. Invitamos a la comunidad a sumarse y conocer lo que hacemos”, señaló Gaillard. La directora también destacó el apoyo de la comunidad y la importancia de la difusión: “Con el solo hecho de que nos conozcan y difundan nuestro trabajo, nos ayudan un montón. Eso es maravilloso para nosotros como institución”.
En cuanto a los desafíos administrativos, Gaillard aclaró que el reciente decreto no implica grandes cambios internos. “No hay una transición porque ya teníamos el estatus de educación no formal desde 2019. Lo que se reconoció fue nuestra antigüedad, lo cual es fundamental para el sistema previsional de los docentes”, explicó. Este reconocimiento permite a muchos docentes acceder a la jubilación bajo condiciones más justas.
Finalmente, Gaillard reflexionó sobre su experiencia al frente del CAAD: “Duermo muy tranquila. Me gusta mucho mi trabajo, lo hago con mucha pasión y vocación. Soy afortunada de trabajar en lo que amo y de tener una familia y amigos que me sostienen. Eso es fundamental”. Su dedicación y la de todo el equipo del CAAD son el motor que impulsa a esta institución a seguir creciendo y dejando huella en la comunidad de Ushuaia.






