UNIVERSIDAD PÚBLICA. Es de Perú, se recibió en la UNTDF, y quiere devolver lo que el país le dio

El joven peruano se recibió de Ingeniero Industrial. Ingreso como pasante y ahora es jefe de procesos en New San. Agradecido por haber podido estudiar en la universidad pública, da clases y ayuda a ingresantes y alumnos.

Alejandro Carhuas nació en Perú. En busca de cumplir su sueño, viajó a la ciudad de Ushuaia e ingresó en la carrera de Ingeniería Industrial, en la sede local de la Universidad Nacional de Tierra del Fuego.

Alejandro acaba de recibirse en esa universidad pública fueguina, y con su título de grado pudo abordar algunas capacitaciones puntuales, ingresó en el marco del plan de pasantías universitarias a trabajar en la fábrica New San, y hoy es ingeniero de procesos en esa compañía.

Por FM Master’s, el joven peruano compartió su experiencia en el fin del mundo, y las grandes oportunidades que se le presentan luego de poder estudiar gratuitamente lo que él quería, hoy ya con su título: “Se me abren muchas puertas gracias al título. Pero más allá de eso, es la sensación de saber que tenía un objetivo y que se pudo cumplir y lo pude cumplir aquí”.

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Alejandro Carhuas junto a sus docentes en la UNTDF

En base a su núcleo de conocidos y amigos, destacó la ventaja de haber podido estudiar en el sistema universitario público argentino. Para resaltarlo, ejemplificó con un amigo suyo de Chile: “En Chile para ingresar a una Universidad es muy parecido a Perú, tienes dos opciones, la privada, que tienes que pagar mes a mes una cantidad importante de dinero y si no pagas te quedas afuera; y en las estatales, donde el ingreso es muy difícil, se postulan 1000 personas e ingresan 12, y necesitas cumplir un mínimo de puntos en el examen, que pagas, y eso no quiere decir que por más que hayas completado el puntaje mínimo, ingresaste”.

De hecho, en el país vecino dijo que “la mayoría opta por ingresar a universidades privadas y termina obteniendo créditos en los bancos y una vez, si es que se reciben, comienzan a pagar la carrera diez veces más de lo que le cuesta, por el financiamiento”.

Consideró que el sistema universitario en su país, y en otros del Cono Sur, “es una competencia constante, todo el tiempo y que muchas veces frustra y deja afuera a muchos estudiantes que tienen el potencial a desarrollar, que en ese momento quizás no cumplen con las condiciones”.

Por eso enfatizó que “creo que lo que brinda la Argentina es demasiado y hay que aprovecharlo”.

Consultado sobre su plan para el futuro, con un trabajo estable y conveniente en Ushuaia, pero seguramente con el razonable deseo de regresar a su Patria, Alejandro contó: “Cuando llegué tenía el objetivo de estudiar, recibirme y ver qué posibilidades tenía en mi país. Particularmente me gusta mucho Ushuaia, me adapté rápido, la empresa en la que estoy me brinda muchas posibilidades de capacitación y me permite desarrollarme profesionalmente”. En esa disyuntiva, por el momento decidió “continuar aquí y no tengo planes por ahora de moverme a corto plazo”.

Sobre el final de la entrevista, Alejandro Carhuas compartió una loable iniciativa que se le ocurrió emprender, en relación con la gran chance que tuvo y supo aprovechar, de culminar sus estudios universitarios en la UNTDF: “Me siento en deuda con el país, y es algo que hago en forma de retribución. Ya en la Universidad en su momento estuve como ayudante de cátedra en un principio ad honorem y después como ayudante pago. Pero el tema monetario en la ayudantía fue algo secundario. Mi principal motivación era ayudar a mis compañeros y devolver algo de lo que Universidad me brindó”.

“Sigo creyendo firmemente en eso” enfatizó Alejandro antes de la despedida. “Ahora que estoy con algo menos en la cabeza, que era recibirme, estoy pensando en ir por ese lado, ayudar a los ingresantes o dar algunas clases relacionadas con Matemática, que es lo que más suele complicar”.