La joven arquera de Tierra del Fuego, integrante del seleccionado nacional y estudiante de Ciencias de la Comunicación, detalló su rutina exigente, los desafíos de adaptarse al alto rendimiento y el mensaje para las nuevas generaciones.
Cata Capello, la arquera de hockey que a sus 20 años ya es referente en el deporte nacional, compartió en FM Ushuaia los detalles de su vida como deportista de alto rendimiento mientras estudia en la Universidad de Buenos Aires. Con una rutina que combina entrenamientos, partidos y horas de estudio, su relato refleja la disciplina y el esfuerzo que demanda alcanzar sus metas.
"Sinceramente, es una rutina bastante compleja, no es algo que lo lleve fácil", admitió Capello. "Como estoy todavía en el Junior, básicamente de dos a cinco y media, de ahí me voy directo a mi club, a la Universidad de Buenos Aires, que me queda cerca y me siento ahí tipo dos horas para ir a estudiar todos los días o para adelantar cosas en la Facu o hacer códigos, apuntes o resúmenes o lo que tengan que hacer. Y después tipo ocho entro a hockey. Como que ahí estoy de seis a ocho en la Facu estudiando y después hago hockey en mi club. Pero bueno, son esos huequitos libres que necesito para aprovechar".
El hockey no es solo un deporte para Capello, sino una pasión que la ha llevado a superar obstáculos, desde el cambio del hockey pista al césped hasta su adaptación a Buenos Aires, lejos de su familia. "Fue súper complicado, porque no sé si quizás en mi posición de arquera haría un cambio tan brusco. Pero de igual manera, yo necesitaba el hecho de que es básicamente otro deporte con otras reglas distintas, a las cuales también me tuve que adaptar", explicó.
Uno de los mayores desafíos ha sido la distancia. "Las que viven en Buenos Aires tienen un plus enorme", reconoció. "Algunas se mueven en auto, llegan y se van mezclando con la comida, son cosas mínimas que realmente te facilitan un montón el acompañamiento de tus familiares. Esto de un día entrené mal y tengo que volver a mi casa y no me voy a ir pegando, básicamente. No sé, cosas así, que quizás una se las pierda un poco más".

A pesar de las dificultades, Capello no duda en alentar a las jóvenes deportistas del interior del país. "Uno cuando está en Ushuaia creo que todo hasta es sencillo, te diría, porque Ushuaia ya de por sí es una burbuja comparado con Buenos Aires. Es totalmente normal sentir este miedo, esta desesperación, esta incertidumbre de lo que pueda llegar a pasar. A mí me pasó, yo realmente me atoré de estar en Ushuaia y tener mucho miedo a la incertidumbre, a lo que iba a pasar. Pero yo realmente creo que es hacerlo igualmente con miedo".
Su llamado a las familias es claro: "No hubiera podido sin el apoyo de mi familia y me parece algo primordial que esté el apoyo ahí, tanto de los padres como de los familiares, cuando uno se queda como abarcar nuevas cosas y sentirse acompañada. Sentir que tenés a alguien, a una familia que te apoya, también creo que te impulsa a crecer a sí mismo y te motiva".
Cata Capello también reflexionó sobre las carencias en la infraestructura deportiva de Tierra del Fuego: "Cuando yo jugaba en Tierra del Fuego era como que no jugaba muy seguido, recuerdo que eran dos fines de semana, tres o a veces muchísimo menos. Y cómo estaban las canchas... hoy en día no sé bien la realidad, pero caían las goteras, era frenar los partidos".
Su historia es un testimonio de perseverancia. Desde su llegada a Buenos Aires hasta su debut en la selección, cada paso ha sido marcado por esfuerzo y convicción. "Cuando quedé en la lista, fue como algo que sentía que no estaba pasando de verdad, era como medio que estaba soñando. Pero fue una de las cosas más lindas en mi vida directamente" recordó.
Con un futuro prometedor en el hockey y en su carrera académica, Cata Capello se consolida no solo como una deportista destacada, sino como un ejemplo de que, con disciplina y apoyo, los sueños pueden alcanzarse, incluso cuando el camino es cuesta arriba.






