El Neurocirujano Carlos Cabrera, quien junto a su par Matías Delfitto y al Doctor Jorge Mandolesi, Jefe de Neurocirugía de la Fundación Favaloro, realizó la primera cirugía de colocación de neuroestimulador en el Hospital Regional Ushuaia, habló del procedimiento de alto requerimiento tecnológico que se llevó adelante el 1 de agosto pasado y que nunca antes se había efectuado en un hospital público en la provincia.
Cabrera explicó que el procedimiento está indicado para dolores crónicos intratables en los cuales han fracasado todos los esquemas de tratamiento y consiste en el implante de un neuromodulador o neuroestimulador que se aplica sobre la medula. “En este caso fue a nivel de la médula espinal cervical, a nivel de la quinta cervical, y a través de un conductor va una pequeña batería que se aloja en un lugar accesible al paciente en tejido celular subcutáneo y es reprogramable vía Bluetooth con un control remoto que lo tiene el paciente y lo utiliza el médico que hace el seguimiento”, precisó.
En cuanto a los beneficios de esta intervención, el Neurocirujano señaló que “la idea de esto es calmar el dolor o mejor dicho hacer menos sensible el dolor” y añadió que “lo que hace esta descarga eléctrica es interrumpir la señal dolorosa hacia el cerebro de modo que no lleguen tantas y de esa forma el dolor se alivia”.
Avizoró un pronóstico muy bueno para la persona que fue operada. “Esta paciente anduvo muy bien tuvo una mejoría considerable en las primeras horas. A futuro cuando esto se vaya acomodando en la programación de los estímulos es de esperar que la mejoría sea mucho mayor a la que tiene actualmente”, remarcó.
En síntesis, el neuroestimulador provoca que el paciente sienta menos el dolor. “Hay algunos pacientes que han logrado una mejoría del 90 por ciento. Es prácticamente dolor inexistente. Nunca se logra el cero o el cien y la idea es que sea una vida más confortable respecto al dolor”, comentó.
Por otra parte, fue consultado sobre los pasos seguidos para poder concretar esta cirugía en el Hospital Regional Ushuaia. Cabrera dijo que una vez decidida la indicación de este procedimiento se hicieron las gestiones para traer la empresa que provee el neuroestimulador. La empresa brindó colaboración a través de un técnico que operó los equipos durante toda la cirugía. Asimismo, se contó con la asistencia de un neurocirujano experto en la materia. “En este caso, por pedido del Doctor Delfitto, conseguimos que venga el Jefe de Neurocirugía de la Fundación Favaloro que fue quien lo entrenó a él también”, destacó el Doctor Cabrera.
“Una vez que juntamos todas las cosas y logramos que la obra social se haga cargo el equipamiento y de todo el procedimiento se pactó la fecha y afortunadamente anduvimos muy bien”, añadió.
Por último, ponderó la capacitación y la disponibilidad del equipo de neurocirugía del nosocomio capitalino. “El personal es excelente y demuestra que se puede hacer este tipo de cirugías, es cuestión de conseguir el equipamiento y el insumo en tiempo y forma y los pacientes no tendrán que ser y derivados como hasta ahora se hacía”, cerró.






