Vecinos y voluntarios mantienen el espejo congelado. Pedro Baeza supervisa diariamente el espesor del hielo para habilitar el acceso gratuito, con horarios extendidos y clases sin costo, mientras proyectan separar zonas para hockey.
La Laguna del Diablo en Ushuaia ha renacido como epicentro invernal gracias al esfuerzo colectivo. Pedro Baeza, referente clave en la iniciativa, explicó en FM Ushuaia el proceso: "Gracias a un grupo de vecinos y a mucha gente de la voluntariedad, se logró activar la actividad. Hay una medición diaria que se carga en el cielo, buscando mantenerla limpia y con buen hielo: los días que nieva ir a limpiarla, los días que llueve ir a secarla, tapándola para que sea seguro patinar. Es como una plaza para disfrutar".
El acceso depende rigurosamente de las condiciones del hielo. Baeza detalló: "Todas las mañanas voy a medir el espesor. Si no tiene el mínimo requerido, no está apta. Si lo cumple, se puede patinar libremente cuidándola". La información se actualiza diariamente en redes sociales municipales, donde también se promocionan actividades complementarias: "Están dando clases gratis. El 28 de este mes quien tenga patines puede ir a una clase".
Ante consultas sobre logística, aclaró limitaciones: "Por ahora no se puede alquilar patines. Es condición tenerlos propios". Respecto a la organización espacial, precisó: "Se busca separar el fondo para hockey y el resto para patinaje. La parte más angosta, cercana a la avenida Alem, sería para hockey; al entrar por la antigua garita, patinaje". Recalcó que esta propuesta suma opciones recreativas: "No es la laguna o la pista artificial: son complementarias. La idea es que haya más espacios para la gente".
El horario es amplio: "Se habilita desde las 9 de la mañana hasta las 22 horas". Baeza anticipó mejoras: "Cuando se activen las luces, será más lindo de noche".
Sobre otras lagunas naturales, advirtió diferencias cruciales: "En esta época, sin nieve y con frío, todas están congeladas y lisas. Pero solo la Del Diablo tiene mantenimiento. En las demás, si nieva y nadie limpia, el hielo se vuelve grumoso e inseguro". Destacó que la seguridad exige expertise: "Las lagunas se congelan del centro hacia los bordes. Si el borde tiene agua o el hielo es transparente con fondo visible, hay riesgo. Las entradas de río son zonas débiles".
La iniciativa, respaldada por múltiples áreas municipales (Deportes, Ambiente, Parques), prioriza el uso público sobre proyectos escolares: "No tenemos patines para prestar. Con escuelas, la mejor opción sigue siendo la pista artificial".
Pedro Baeza cerró subrayando el espíritu comunitario: "Todo se está conociendo. El objetivo es que la gente lo disfrute", reforzando así un invierno activo y seguro en el fin del mundo.






