José Labroca sostuvo que el incremento de los combustibles, la modificación del esquema de subsidios nacionales y la caída de pasajeros profundizan el desequilibrio económico del transporte urbano y obligan al Municipio a sostener gran parte del costo del servicio.
El presidente de Ushuaia Integral Sociedad del Estado (UISE), José Labroca, aseguró que el sistema de transporte público atraviesa una situación crítica como consecuencia del incremento permanente de los costos operativos y de la decisión del Gobierno nacional de modificar el esquema de subsidios al transporte, lo que traslada una mayor carga económica a los municipios y repercute directamente en el valor del boleto.
Durante una entrevista con FM Ushuaia, el funcionario describió un escenario complejo que, según indicó, se repite en distintas ciudades del país. "El transporte público hoy en Argentina está en una crisis extremadamente terminal", afirmó. En ese sentido, señaló que desde la Federación Argentina de Autotransportes observan el cierre de servicios de manera sostenida: "Estamos asombrados cómo cierran líneas en el país, mes a mes. En los últimos dos o tres meses se cerraron seis o siete líneas, una en San Isidro, dos o tres en Tucumán, una en Santiago", ejemplificó.
Labroca explicó que el principal problema responde a la combinación de mayores costos y menores aportes nacionales: "Los boletos y los subsidios ya no alcanzan" definió y cuestionó la modificación introducida por la Nación.
"Las empresas de transporte reciben dos tipos de subsidios, que tienen que ver con lo social: los nacionales y los provinciales o municipales", explicó luego Labroica. Precisó que el cambio dispuesto por la resolución 4026 implica que " voy a pagar el 55%, que es el subsidio social, pero hasta el precio de junio. Es decir, que si tu boleto es de junio, yo pago los 550 pesos. A partir de ahí, si aumenta ese boleto, se tiene que hacer cargo la provincia o, en nuestro caso, el municipio".
Como consecuencia, advirtió que el subsidio nacional “se irá diluyendo en la medida que aumenten las tarifas, y los municipios y las provincias tendrán que hacer frente a ese porcentaje, que no lo decidieron ellos, sino que lo decidió la Nación".
Consultado sobre el impacto específico del aumento de los combustibles, sostuvo que esa variable resulta determinante para la prestación: "El combustible y el costo salarial del funcionamiento estructural representan más del 60%. Cualquier cambio en esas dos variables impacta directamente". Incluso ironizó sobre la política económica nacional: "El ministro de Economía Nacional hace unos días dijo que ya no sabía dónde ajustar para mantener el superávit. Bueno, ya encontró. Y además aumenta los combustibles".
El presidente de UISE sostuvo que las consecuencias pueden observarse en distintos puntos del país: "Las medidas que se están tomando son cerrar líneas que ya no se pueden sostener, cerrar circuitos nocturnos y, en algunos lugares, aumentar las frecuencias de espera para sacar menos vehículos a la calle, gastar menos combustible y reducir mantenimiento". A su juicio, el deterioro que hay en transporte urbano “es tremendo".
Al referirse a la situación particular de Ushuaia, explicó que la empresa logró mantener el servicio gracias a un esquema de financiamiento propio y al acompañamiento municipal: "Hasta ahora hemos aguantado todo lo que tuvimos. Cambiamos la frecuencia porque no podemos tener todos los vehículos en la calle. No está tan deteriorada la cantidad de minutos de espera, pero sí puede ir en hora pico más lleno el vehículo".
Además, destacó que la empresa destina los ingresos provenientes de otras actividades para sostener el funcionamiento de los colectivos: "Como tenemos otras unidades de negocio que nos dan ganancias, esas ganancias se destinan totalmente al funcionamiento de los colectivos".
En ese sentido, dimensionó el esfuerzo económico que demanda la prestación: "Si el municipio tuviera este año que subsidiar el boleto y la UISE no tuviera otros ingresos de facturación, tendría que poner 8.000 millones para que el colectivo siga funcionando en el año. Si todo sale bien, va a poner 1.000 o 2.000".
Sobre la tarifa, precisó que el incremento ya fue autorizado, aunque todavía resta su aplicación. "El boleto, que ya está autorizado en aumento, es $1.550, si todavía no se publicó el decreto no lo estamos aplicando". Sin embargo, aclaró que ese valor continúa lejos del costo real del servicio. Según detalló, el costo del boleto es de $3.145, pero además existe un factor adicional: "El 66% de los usuarios tiene un descuento. Por lo cual, hoy, a $1.280, el boleto que le ingresa a la UISE son 740 pesos, máximo. Es muy difícil sostenerlo".
Finalmente, Labroca advirtió sobre una disminución en la cantidad de pasajeros transportados: "Cuando empecé había 9.900 pasajeros por día promedio y hoy estamos en 8.900". Entre las causas mencionó el contexto económico y social. "Hay gente que se quedó sin trabajo y sale solamente cuando va a buscar empleo", sostuvo.
Según concluyó, todos los factores terminan profundizando el complejo escenario que enfrenta actualmente el transporte urbano de Ushuaia.






