El aeropuerto Malvinas Argentinas aplicará un recargo entre julio y septiembre para financiar mayores costos operativos en condiciones climáticas extremas. La medida impactará en todos los vuelos de cabotaje.
A partir de este invierno, viajar a Ushuaia tendrá un costo adicional para los pasajeros de vuelos de cabotaje. El Aeropuerto Internacional Malvinas Argentinas comenzará a aplicar una nueva Tarifa de Servicio Invernal (TSI), que se sumará a las tasas aeroportuarias ya vigentes durante los meses de mayor actividad turística.

En este sentido, la medida regirá entre julio y septiembre y alcanzará tanto a vuelos regulares como no regulares. Así, quienes embarquen desde la ciudad fueguina deberán pagar un total de $16.600 en tasas: $13.800 correspondientes a la Tasa de Uso de Aerostación (TUA) y $2.800 adicionales por el nuevo cargo estacional.
Asimismo, la implementación de esta tarifa fue solicitada por London Supply Group, concesionario del aeropuerto, y posteriormente autorizada por el Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos (Orsna). Según explicaron, el objetivo es compensar los mayores costos operativos que implica mantener la terminal en funcionamiento durante los meses más duros del invierno.

En efecto, durante ese período se deben realizar tareas específicas vinculadas a condiciones climáticas extremas. Entre ellas, se destacan el mantenimiento especial de la infraestructura, la incorporación de equipamiento apto para temperaturas bajo cero y el refuerzo de servicios junto con mayor personal operativo.
Por otro lado, la creación de este nuevo cargo reabre el debate sobre el impacto de las tasas aeroportuarias en el costo final de los pasajes dentro de la Argentina. Si bien el monto adicional puede parecer menor en relación al precio total de un vuelo, lo cierto es que se suma a una estructura de costos ya existente.
Finalmente, en destinos turísticos como Ushuaia —donde la conectividad aérea resulta clave para sostener la actividad—, este tipo de medidas genera discusiones en torno a la competitividad, el financiamiento de la infraestructura y el acceso de los viajeros.






