El Colegio Técnico Provincial Olga B. de Arko prepara su participación en el Desafío ECO YPF con dos vehículos eléctricos fabricados por estudiantes. La delegación tiene garantizados los pasajes, pero aún debe financiar gastos indispensables.
Estudiantes del Colegio Técnico Provincial Olga B. de Arko de Ushuaia se preparan para participar en una nueva edición del Desafío ECO YPF, que se desarrollará entre el 6 y el 8 de noviembre en Junín, provincia de Buenos Aires. La institución presentará dos vehículos eléctricos diseñados y construidos en sus talleres, aunque todavía necesita reunir fondos para afrontar distintos gastos vinculados con el viaje y la competencia.
El profesor Francisco Micieli, uno de los responsables de la iniciativa, explicó que la comunidad educativa logró asegurar la inscripción y los pasajes de los 12 integrantes de la delegación, gracias al esfuerzo compartido entre docentes y familias. “Ya tenemos la inscripción realizada y nos tenemos que presentar los días 6, 7 y 8 de noviembre en Junín. Hemos asumido el compromiso de ir con dos autos que preparamos íntegramente con materiales acá en el colegio”, señaló en FM Ushuaia.
El Desafío ECO YPF convoca anualmente a establecimientos técnicos de distintas provincias para competir con automóviles eléctricos de emisión cero. En esta oportunidad, las actividades tendrán lugar en el Autódromo Eusebio Marcilla, donde los equipos deberán superar diferentes pruebas que combinan conocimientos técnicos, conducción y organización colectiva.
La experiencia representa una nueva oportunidad para la institución fueguina, que en 2025 debió suspender su participación cuando se frustró el transporte de los vehículos. Esta vez, una empresa garantizó el traslado de ambos prototipos, mientras que los pasajes aéreos también están confirmados. Sin embargo, persisten necesidades económicas que deben resolverse antes de la partida.
“Tenemos que cubrir el alojamiento en Junín, las comidas y el traslado desde Buenos Aires. Además, como vamos a competir con dos vehículos, necesitamos dos juegos de baterías homologadas y hoy tenemos uno solo. La idea es llevar los dos autos igual y tratar de juntar el dinero para comprar el segundo juego”, detalló Micieli.
La preparación de los automóviles constituye el resultado de varios meses de trabajo dentro del establecimiento. Uno de ellos participó en la edición 2024 y posteriormente fue sometido a modificaciones importantes en su carrocería, dirección y frenos. El segundo prototipo fue desarrollado íntegramente por los alumnos y también incorporó mejoras después de los ensayos efectuados durante este año.
“Todo el trabajo fue hecho acá en el taller por alumnos del colegio. Al segundo auto le hicimos reformas en el sistema de frenos y de dirección y le agregamos intercomunicación. Son detalles que creemos que nos van a ayudar en la competencia”, explicó a continuación.
Aunque el proyecto reúne a más de 16 estudiantes, solamente viajarán quienes desempeñarán funciones específicas durante las pruebas, acompañados por los profesores. La organización establece responsabilidades individuales y exige que los propios alumnos conduzcan las operaciones técnicas cuando comienza la actividad deportiva.
“Una vez que empieza la carrera, nosotros quedamos del box para afuera. Los chicos tienen roles delimitados y la idea es que entiendan que lo más importante es armar el equipo”, afirmó.
Con aproximadamente dos semanas disponibles para completar los preparativos, la cooperadora escolar puso en marcha una campaña solidaria destinada a conseguir los recursos pendientes. Entre las iniciativas previstas figura la instalación de un puesto de venta de choripanes durante el desfile de Ushuaia, además de la recepción de contribuciones voluntarias.
La institución acepta tanto aportes económicos como materiales e insumos que permitan sostener las actividades de recaudación. La adquisición del segundo juego de baterías homologadas y la contratación del alojamiento aparecen entre las prioridades inmediatas.
El propósito es garantizar que los dos vehículos puedan competir en Junín y que sus jóvenes constructores aprovechen una experiencia educativa que integra conocimientos de mecánica, electricidad, diseño y trabajo en equipo, después de una extensa preparación realizada íntegramente en Ushuaia.





