Noticia de Tapa

02/10/2026

Gestión conjunta

Perros asilvestrados: Provincia y municipios coordinan acciones

Oct 1, 2026 | General

Tras completar reuniones con Ushuaia, Río Grande y Tolhuin, la Provincia avanza en convenios para definir responsabilidades, compartir herramientas y abordar de manera coordinada un problema que atraviesa ciudades, periferias, áreas rurales y ambientes silvestres.

La problemática de los perros asilvestrados y su vínculo con el manejo de animales dentro de las ciudades comenzó a ingresar en una etapa de coordinación institucional entre el Gobierno provincial y los tres municipios fueguinos. La primera ronda de encuentros ya concluyó y el próximo paso será analizar los proyectos de convenio que establecerán qué tareas corresponderán a cada jurisdicción y cuáles deberán desarrollarse de manera conjunta.

El biólogo Adrián Schiavini, investigador del CADIC-CONICET, explicó en FM Ushuaia que las reuniones expresaron algo más que una instancia formal: “Yo creo que fue más una foto, la manifestación de algún compromiso por parte de los municipios, no solo de involucrarse activamente, porque los municipios están haciendo cosas en el marco de sus competencias”, señaló, aunque advirtió que todavía falta articular esas acciones con la Provincia.

Uno de los puntos centrales es intervenir sobre una problemática que no reconoce límites administrativos precisos. Schiavini definió que “lo rural es todo lo que está afuera de la ciudad” y comprende no solamente las estancias, sino también “los paisajes agrestes o silvestres, los establecimientos rurales que no son ganaderos, como pueden ser los aserraderos, los turberos, las residencias de fin de semana”. Allí aparece una zona de transición donde las competencias pueden superponerse o quedar insuficientemente cubiertas.

El caso de Tolhuin resulta especialmente representativo debido a la presencia de pequeños establecimientos alrededor del núcleo urbano. Frente a esas situaciones, planteó que “el asunto es cómo ayudarse mutuamente para poder intervenir activamente, cómo ayudarse con poder de policía para hacer determinadas cosas que hoy no se pueden hacer en el ámbito municipal”. 

También mencionó la necesidad de unificar los registros de lesiones y mordeduras para evaluar, con datos comparables, si las políticas aplicadas logran reducir los ataques y situaciones de riesgo.

La ronda institucional incluyó a las tres ciudades. A partir de ahora, “viene el momento de leer cada jurisdicción, leer el proyecto del convenio, ver las tareas, ver a quién se hace responsable de cada cosa”, proceso que permitirá terminar de definir acuerdos entre Provincia y cada municipio.

El investigador remarcó que el fenómeno presenta numerosas dimensiones y, por lo tanto, no puede ser abordado exclusivamente desde una administración. “Algunas cosas son responsabilidad exclusiva del municipio, otras de la provincia, pero en conjunto la idea es resolver este problema que tiene múltiples dimensiones”, resumió.

Dentro de las ciudades, las ordenanzas establecen obligaciones similares respecto del cuidado de los animales. Sin embargo, Schiavini observó que “lo que por ahí falta es la implementación y el control” y consideró que las herramientas disponibles pueden resultar insuficientes frente a la magnitud del problema. A su entender, el núcleo más difícil de modificar es la conducta de los propietarios: “Lamentablemente cuesta aplicarla porque el principal problema es el comportamiento humano. Acá es un problema del comportamiento humano”.

Las consecuencias también implican costos públicos. Como ejemplo, mencionó la residencia canina municipal de Tolhuin, donde se alojan animales enfermos o en proceso de adopción: “Esa respuesta sale $200.000 por día, como un lugar para 29 animales nada más”. Para Schiavini, ese gasto permite dimensionar cómo determinadas conductas individuales terminan trasladándose al conjunto de la comunidad.

La esterilización, la vacunación y otras prestaciones gratuitas tampoco resuelven por sí solas el problema si después los animales continúan sueltos. “Yo puedo llevar a esterilizar al perro, pero lo llevo a casa, le abro la puerta y sigue saliendo. Ahora tiene una cicatriz en la panza, pero sigue mordiendo, sigue atacando a otros animales, sigue comiendo basura, sigue expuesto a peleas, sigue expuesto a ser atropellado”, ejemplificó.

Por eso, Schiavini depositó expectativas en la nueva etapa institucional: “Tengo una ficha puesta en que se comience a laburar en conjunto entre provincia y municipios”. Según evaluó, existe al menos una coincidencia básica entre las áreas involucradas: “Por lo menos desde las áreas técnicas y políticas hay voluntad de decir ‘bueno, está bien, solos no podemos, vamos a juntarnos’”. Esa coordinación será ahora puesta a prueba mediante los convenios que comienzan a discutirse.

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