Investigadores describieron una especie desconocida y establecieron un nuevo género dentro de las denominadas arañas fantasma. Su historia evolutiva y distribución sugieren una estrecha vinculación con los ambientes fríos y húmedos del archipiélago fueguino.
Ejemplares recolectados en Isla de los Estados llevaron a científicos argentinos a describir una araña desconocida hasta ahora y a establecer un nuevo género para su clasificación. Las particularidades anatómicas y genéticas observadas fueron suficientes para determinar que pertenece a una rama propia dentro de la familia Anyphaenidae, conocida comúnmente como arañas fantasma.
El trabajo fue desarrollado por Martín J. Ramírez e Ivan L. F. Magalhaes, de la División Aracnología del Museo Argentino de Ciencias Naturales ‘Bernardino Rivadavia’, junto con María Vanessa Lencinas y Guillermo J. Martínez Pastur, del Laboratorio de Recursos Agroforestales del Centro Austral de Investigaciones Científicas (CADIC). Los resultados aparecieron publicados en junio en la revista ‘Diversity’.
La especie fue denominada Yagania chuanisin. El nombre del género, Yagania, constituye una referencia al pueblo yagán, cuyos integrantes navegaron históricamente las costas e islas del archipiélago fueguino. El término chuanisin, en tanto, corresponde al nombre yagán de Isla de los Estados y significa “tierra de abundancia”.
Los análisis anatómicos y genéticos determinaron que los ejemplares no podían incorporarse a ninguno de los géneros conocidos. De acuerdo con las estimaciones realizadas, su linaje se habría separado de sus parientes más próximos hace alrededor de 22,8 millones de años, por lo que Yagania chuanisin constituye actualmente el único representante conocido de una rama evolutiva independiente.
A lo largo de ese extenso período, Patagonia atravesó importantes modificaciones ambientales, desde etapas de enfriamiento hasta intervalos más cálidos y húmedos y sucesivas glaciaciones. Para los investigadores, ese recorrido climático resulta consistente con la posibilidad de que el linaje se haya originado en los antiguos bosques patagónicos.
Entre los caracteres que diferencian a la nueva araña aparecen particularidades en las estructuras reproductivas de machos y hembras, además de una reducción de las espinas presentes en las patas delanteras. Su coloración varía entre tonalidades pálidas y verdosas, acompañadas por dibujos de color marrón oscuro sobre el cuerpo.
Hasta el momento, la especie solamente fue hallada en tres puntos de Isla de los Estados, siempre vinculados con bosques siempre verdes, húmedos y fríos. No existen registros confirmados en otros sectores de Tierra del Fuego ni en áreas cercanas de la Patagonia.
Para establecer el alcance de su distribución, los especialistas realizaron muestreos en los alrededores de Ushuaia y Río Grande, península Mitre, estancia Moat, el Parque Nacional Tierra del Fuego y sectores próximos a Punta Arenas. También analizaron colecciones pertenecientes a 11 museos que conservan ejemplares procedentes de Tierra del Fuego y Magallanes. La búsqueda no permitió identificar individuos de Yagania chuanisin fuera de Isla de los Estados.
El dato resulta particularmente significativo porque las especies pertenecientes a la familia Anyphaenidae suelen poseer una considerable capacidad de dispersión. Los investigadores contemplan dos explicaciones posibles: que la araña exista en otros ambientes similares pero todavía no haya sido detectada debido a los escasos relevamientos en bosques húmedos de acceso complejo, o que efectivamente posea una distribución geográfica extremadamente restringida.
En esta última hipótesis adquieren relevancia las características ambientales de Isla de los Estados. El clima marítimo riguroso, los elevados niveles de humedad, las precipitaciones frecuentes y la reducida radiación que alcanza el suelo dentro de los bosques podrían haber favorecido una especial adaptación de la especie a esas condiciones.
La información disponible todavía no permite concluir que Yagania chuanisin sea exclusiva de Isla de los Estados. Los científicos plantean, por ese motivo, la necesidad de profundizar los relevamientos tanto en la propia isla como en otros ambientes del archipiélago fueguino que presenten características ecológicas semejantes.






